7. Batman
La mejor parte de 1989 de Tim Burton Ordenanza es lo que hizo por la franquicia. En 1989, el público estaba acostumbrado a los gráficos puntiagudos de POW! y la diminuta ropa india asociada con la serie de TV de Batman de 1960. Tenía (y aún tiene) mérito como una representación precisa de los cómics de la Edad de Plata de Batman, y como prueba de que la orfandad de un millonario no tiene que hacer a un chico menos encantador.
Pero 1989 de Tim Burton Ordenanza destruye esa imagen de bienestar de maneras convincentes. Lo que le falta en una trama fascinante (la encantadora periodista Vicki Vale (Kim Basinger) es secuestrada por el aterradoramente lúcido Joker de Jack Nicholson, y el enamorado Michael Keaton tiene que salvarla), lo compensa en psicología. Se infiltra en ti. Todo es gris, sombrío, brumoso, excepto la sonrisa felina del Joker, que se extiende hasta convertirse en una herida roja.
“¿Alguna vez has bailado con el diablo a la pálida luz de la luna?», le pregunta el Joker a un joven Bruce Wayne después de matar a sus padres.
Esa sola línea ha atraído décadas de análisis y debates por parte de los fanáticos. Y, por sí sola, Ordenanza Ha hecho que sea cautivadoramente imposible para su héroe recuperar alguna vez su brillo de Adam West.