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¿Cómo fue el año 2025 de PlayStation?

Sony afirma que PS5 es su consola “más exitosa” hasta la fecha, pero ¿a qué costo?

Si le preguntaras a los ejecutivos de Sony por el 2025 de PlayStation, probablemente te dirían que fue un gran año. Según la compañía, la PS5 ya es su generación de consolas “más exitosa” después de solo cinco años. Gracias a todo el dinero que Sony ha ganado con microtransacciones y servicios de suscripción como PlayStation Plus, el sistema que internet asegura que “no tiene juegos” está superando a sus predecesores (siempre y cuando no se ajuste por inflación) y, presumiblemente, aún le quedan varios años de vida. Pero ¿realmente tiene Sony algo concreto que mostrar en su quinto año?

Aunque está superando a las PlayStation anteriores en términos de ingresos y las ventas de hardware han sido impresionantes, la vida útil de PlayStation 5 también ha estado marcada por fracasos en juegos como servicio, cierres de estudios y remasterizaciones que solo sirven para ganar tiempo. A lo largo de la era PS5, Sony ha estado absorbiendo grandes sumas de dinero, pero no ha ofrecido el tipo de exclusivas grandes (y pequeñas), con personajes, experiencias e historias identificables, que alguna vez fueron sinónimo de la marca.

Para 2024, la PS5 parecía un agujero negro cultural a pesar de su éxito. ¿Logró 2025 encaminar las cosas en la dirección correcta? ¿O fue simplemente otro año más de los giros equivocados de Sony, alejándose de aquello que hacía que PlayStation fuera algo más que la caja en la que juegas títulos que no corren bien en Switch?

El hardware

Aunque la PlayStation 5 sigue siendo un éxito rotundo para Sony, al igual que ocurre con la mayoría del hardware de videojuegos, sufrió un aumento de precio. Esto llegó tras los nuevos aranceles impuestos por la administración Trump (aunque el precio del dispositivo también subió en otros territorios fuera de Estados Unidos), lo que llevó a Xbox a aumentar sus precios y aparentemente también afectó al precio de lanzamiento de Switch 2 en junio. Ahora, la consola cuesta 50 dólares más, sin importar qué versión compres. La edición estándar cuesta 549,99 dólares, mientras que la edición digital sin lector de discos ahora cuesta lo mismo que costaba la versión con lector en 2020: 499,99 dólares. Por su parte, la PlayStation 5 Pro subió hasta los 749,99 dólares, un precio muy elevado para algo que no ha tenido un impacto significativo.

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© Sony

Históricamente, se supone que los precios de las consolas bajan a medida que avanza una generación. Sony ya ha dicho que la PS5 está entrando en las “etapas finales de su vida”, y se supone que la PS6 está en camino. Pero incluso mientras la PS5 se acerca al final de su ciclo, es más cara que nunca. La única vez que probablemente pagaste más por ella fue cuando escaseaba y los revendedores la ofrecían a precios inflados. (A principios de este año también se lanzó un modelo más barato en Japón, pero está bloqueado por región).

La PS5 puede haber subido de precio, pero uno de sus periféricos bajó y se mantuvo ahí. El precio de PlayStation VR2 cayó de 550 a 400 dólares en febrero, tras informes de que Sony había detenido la producción del visor debido a que no estaba cumpliendo con sus proyecciones iniciales. Por eso no sorprende que la propia Sony no haya hecho mucho por apoyar PSVR2 en 2025. Algunos proyectos destacados de terceros como Lumines Arise, Hitman World of Assassination y Alien: Rogue Incursion mantuvieron contentos a los fanáticos de la realidad virtual, pero Sony no hizo nada especialmente relevante con el dispositivo durante el año.

También en el frente del hardware, Sony por fin está convirtiendo a PlayStation Portal en lo que siempre debió ser. Esta portátil enfocada en el streaming era antes una máquina de Remote Play que te permitía stremear tu PS5, pero ahora el dispositivo puede stremear juegos directamente desde la nube, sin necesidad de pasar por otra consola.

El software

En términos generales, encender una PS5 no ha cambiado demasiado en 2025. Sí, Sony recuperó algunos temas dinámicos tras haberlos convertido antes en un adorno temporal, pero más allá de eso, al revisar las notas de los parches del software del sistema de 2025 se ven principalmente pequeños cambios de calidad de vida, algunas actualizaciones de accesibilidad —como la incorporación de una opción de enfoque de audio para que los sonidos suaves se escuchen con mayor claridad en los audífonos— y más opciones de personalización para la interfaz del menú principal. Hay bastante para los audiófilos, pero en general la experiencia de usuario de PS5 está en un punto bastante sólido. Si algo funciona, no lo arregles.

Los servicios

El precio de la PS5 no fue el único que Sony aumentó este año. El costo de PlayStation Plus, el servicio de suscripción que permite jugar en línea, añadir juegos mensuales gratuitos a tu biblioteca y transmitir un enorme catálogo de títulos antiguos en los niveles más altos, también subió en abril en varios países, y Sony no descarta volver a hacerlo. Tampoco es la primera vez que ocurre algo así durante la era PS5. Da la sensación de que, a medida que más personas dedican su tiempo a juegos free-to-play, Sony está buscando distintas formas de exprimirlos mediante suscripciones y microtransacciones.

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© Sucker Punch

Los juegos

Pero nada de lo anterior importa si los juegos no están ahí. La PlayStation 5 se ha incrustado tan profundamente en el imaginario colectivo como la consola de videojuegos por defecto en tu televisor, que Xbox ya ni siquiera comparte cifras de ventas. Como resultado de este dominio del mercado, el éxito de cualquier juego en PS5 puede considerarse una victoria indirecta para la consola. Grandes éxitos inesperados como Clair Obscur: Expedition 33 ni siquiera tienen que ser juegos de Sony para que el fabricante de PS5 se beneficie. Fortnite puede seguir generando miles de millones en ingresos y, si esas microtransacciones pasan por PlayStation Store, Sony se queda con una parte. Entonces, ¿qué está haciendo realmente Sony con la supuesta libertad que da ser el líder? En 2025, no mucho.

Siguiendo una tendencia sombría de los últimos años, los estudios de Sony en 2025 volvieron a verse golpeados por despidos tras el fracaso de proyectos de juegos como servicio. Aun así, los altos cargos de PlayStation insisten en que este es el camino a seguir para una compañía que alguna vez se definió por algo más que la necesidad desesperada de enganchar a los jugadores con tareas diarias y microtransacciones. Marathon fue retrasado mientras Destiny 2 atraviesa dificultades, por lo que los grandes pilares de PlayStation este año fueron Death Stranding 2, que eventualmente llegará a otras plataformas, y Ghost of Yotei, que, pese a una controversia fabricada, ha vendido millones de copias y es uno de los favoritos de la temporada de premios a Juego del Año.

Así que sí, la PlayStation 5 tuvo un buen año sobre el papel, pero ¿cuánto de eso es realmente resultado del trabajo de Sony? Al final del día, no cabe duda de que la compañía presentará un informe de ganancias excelente cuando termine el año fiscal, y no tendrá ningún incentivo para aprender algo de sus proyectos fallidos y de los empleados despedidos.

El problema del control casi monopolístico de Sony sobre el mercado de consolas AAA en esta generación es que PlayStation, como marca, se ha vuelto tan omnipresente que ya no necesita una identidad. Juegos increíbles llegan a PS5 más que a cualquier otra consola, ya sea porque Switch 2 no puede ejecutarlos bien o porque los desarrolladores deciden que lanzar en Xbox, con una tasa de adopción menor, no vale la inversión arriesgada. Así que sí, PlayStation ha “ganado” la guerra imaginaria de consolas, y ahora su catálogo interno no tiene que destacar como antes. La compañía puede lanzar un gran juego AAA de vez en cuando y generar ruido en premios importantes. Gran parte de la producción de PlayStation en los últimos años se ha visto influenciada por la televisión de prestigio, con juegos cinematográficos como The Last of Us y God of War convirtiéndose en el equivalente a cine de premios Óscar dentro de los videojuegos, acumulando elogios año tras año. Esos juegos son, quizá, los últimos ecos de la época en la que PlayStation movía montañas artísticas, pero hoy parecen existir principalmente para sostener una cadena de intentos fallidos de juegos como servicio. Y ninguna de las experiencias más pequeñas, peculiares o de menor riesgo que antes hacían del catálogo de PlayStation el más diverso entre los fabricantes de consolas está a la vista.

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© HBO

El año pasado se lanzó Astro Bot, una celebración de la historia de PlayStation que llamativamente carecía de personajes y referencias a juegos de PlayStation 5. Si ese juego se hubiera lanzado en 2025, no creo que eso hubiera cambiado. La PS5 ha sido un enorme éxito financiero para Sony, así que, a los ojos de quienes toman las grandes decisiones, no necesita ser nada más. PlayStation siempre ha sido un negocio, pero ahora la gente que antes subía al escenario en eventos como el E3 para vender una experiencia específica y definida de lo que PlayStation podía ofrecer ya casi no está en la compañía. En su lugar, Sony ha abandonado proyectos apasionados como Gravity Rush, Dreams y Sly Cooper para intentar (y fallar repetidamente) entrar en la carrera de los juegos como servicio. Incluso los juegos que alguna vez fueron algunas de las declaraciones artísticas más fuertes de la marca serán explotados hasta que la integridad que alguna vez tuvieron sea solo un recuerdo lejano.

Han pasado cinco años desde el inicio de la generación PS5 y, pese a ser la consola “más exitosa” en la historia de Sony, la compañía tiene sorprendentemente poco peso cultural que mostrar, más allá de que el nombre PS5 se haya convertido en el equivalente en videojuegos a llamar “Band-Aid” a cualquier venda. Y sí, parece que se pueden eliminar todas esas rarezas, peculiaridades y encantos y aun así llegar a lo más alto de la cadena alimenticia de los videojuegos. Tras dos generaciones en la cima, PlayStation ha alcanzado la ubicuidad que los altos mandos de Sony probablemente deseaban, y lo único que le costó a la marca fue su alma.

Este artículo ha sido traducido de Kotaku US por Mateo Lucio. Aquí podrás encontrar la versión original.

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