Terminator 2: Judgment Day llegó a los cines en julio de 1991, en pleno auge de una era en la que prácticamente todas las superproducciones tenían uno o varios videojuegos lanzados como acompañamiento. T2 no fue la excepción y, de hecho, salió mejor parada que muchas otras películas gracias a su exitoso arcade con pistola de luz, que utilizaba imágenes digitalizadas y una acción implacable para capturar parte del aspecto y la sensación del filme.
Sin embargo, los numerosos juegos domésticos que recibió fueron, en su mayoría, una decepción. Algunos tenían ideas interesantes, pero ninguno logró condensar el vertiginoso thriller de ciencia ficción de James Cameron en un juego de acción verdaderamente digno del nombre Terminator 2. Y aun así, como la propia película nos enseña, el destino no está escrito. Ahora, casi 35 años después de su estreno, llega Terminator 2D: No Fate. Este nuevo juego de acción de desplazamiento lateral no solo es una adaptación sobresaliente de la película, sino que además se posiciona de inmediato como uno de los mejores shooters run-and-gun de estilo arcade de todos los tiempos.
Acción arcade sin concesiones
La clave está precisamente en el énfasis en lo “arcade”. Este año ya nos ha dejado varios juegos de acción 2D con licencias importantes —Shinobi: Art of Vengeance, Ninja Gaiden Ragebound—, pero en esos casos la acción arcade clásica terminó complicándose de formas que diluían su identidad original y daban lugar a experiencias menos contundentes. No Fate, en cambio, apuesta por una acción directa y despiadada en el mejor sentido posible.
En muchos aspectos, se siente como un producto de la era que nos dio clásicos como los primeros Contra o Metal Slug. Aun así, el equipo de Bitmap Bureau no se limita a copiar el pasado: toma lo mejor de los run-and-gun de los años 80 y 90 y lo refina con inteligencia. Algunos de sus desarrolladores llevan creando videojuegos desde la época de Mega Drive y Amiga, pero no intentan complicar innecesariamente fórmulas que ya funcionaban en títulos como Contra 3: The Alien Wars. Su objetivo es hacerlas lo más emocionantes y adictivas posible. Y lo logran con creces.

Los 15 niveles de No Fate combinan escenas extraídas directamente de la película —la pelea en el bar de motociclistas donde el T-800 desnudo busca ropa, botas y una moto; el asalto a Cyberdyne— con otras que amplían la narrativa de Cameron. Entre ellas se incluyen fases de la “guerra futura”, en las que controlas a John Connor luchando contra máquinas en una Los Ángeles postapocalíptica. Una primera partida exitosa en dificultad media dura unos 45 minutos, lo que podría parecer poco para un juego de 30 dólares, pero es un título diseñado para ser rejugado una y otra vez.
Los controles son sencillamente excelentes. El movimiento es preciso y extremadamente responsivo, casi perfecto. Cada arma, desde la pistola de Sarah Connor hasta el rifle de pulsos futurista de John, se siente poderosa y satisfactoria. Pero no se trata solo de avanzar hacia la derecha disparando sin pensar: enemigos y peligros del entorno te obligan a reaccionar, alternando entre ataques cuerpo a cuerpo, deslizamientos para devolver granadas o refugiarte en una puerta mientras las balas vuelan a tu alrededor.
Un homenaje que evoluciona y recompensa la maestría
El juego también sabe variar su ritmo de nivel en nivel. Aunque el núcleo es el run-and-gun clásico, la pelea en el bar funciona más como un beat ’em up, mientras que otras fases te ponen sobre una motocicleta o al volante de una furgoneta policial, esquivando obstáculos mientras el T-1000 te persigue sin descanso. Incluso hay una tensa secuencia de sigilo con Sarah escapando de un hospital psiquiátrico, donde se siente de forma inquietante la presencia del T-1000 acechando en los pasillos.
No Fate es uno de esos juegos en los que notas claramente cómo mejoras con cada partida. Aprendes a leer mejor los patrones de los jefes, a superar secciones complicadas sin recibir daño y a dominar sus mecánicas. Esa sensación de progreso ya es gratificante por sí sola, pero además se traduce en puntuaciones más altas. Cuanto más tiempo pasas sin ser golpeado, mayor es el multiplicador de puntos, y el juego logra que competir por mejores marcas sea realmente divertido, porque ese número más alto refleja de forma directa tu habilidad.
Una vez dominada la dificultad normal, llamada “No Problemo”, el siguiente paso es enfrentarse a los modos “Hasta La Vista” y “Judgment Day”. En lugar de recurrir al truco habitual de simplemente aumentar la vida de los enemigos, estas dificultades modifican el juego de manera significativa: nuevas colocaciones, comportamientos más agresivos y patrones de jefes más exigentes. El desafío se renueva por completo y ofrece situaciones todavía más satisfactorias de superar.
Frase de la contraportada:
«Necesito tu ropa, tus botas y tu copia de Terminator 2D: No Fate, ¡ya disponible en tiendas!»
Desarrollador:
Bitmap Bureau
Tipo de juego:
Run and gun de estilo arcade, intenso y directo.
Lo que me gustó:
Pixel art espectacular, jefes impresionantes, controles sobresalientes, jugabilidad variada, sistema de puntuación muy satisfactorio y excelentes opciones de dificultad.
Lo que no me gustó:
Es evidente que los desarrolladores no obtuvieron los derechos de la imagen de Arnold Schwarzenegger.
Plataformas:
PC, PlayStation 4/5, Xbox One/Series X|S, Switch (jugado)
Fecha de lanzamiento:
12 de diciembre de 2025
Tiempo jugado:
Aproximadamente 10 horas. Completé todos los caminos del modo historia en dificultad normal con rango S general (¡pero todavía necesito mejorar la puntuación!).
Los niveles son ágiles y no se alargan innecesariamente, pero esconden algunos secretos interesantes. Además, existen rutas alternativas que dependen de decisiones tomadas en momentos clave. Según tus elecciones, una partida completa puede incluir solo 12 niveles o llegar hasta los 15. Explorar estas rutas y descubrir cómo se desvían de la historia de la película —incluida una fase opcional que rinde homenaje a una escena inolvidable del primer Terminator— resulta muy estimulante.
Terminator 2D: No Fate brilla en todos los aspectos. Su pixel art es espectacular y captura a la perfección la identidad visual del filme, con la supervisión de Henk Nieborg, uno de los grandes veteranos del medio. Su jugabilidad está al nivel de los mejores run-and-gun de la historia, con una acción variada y un desafío perfectamente medido. Y cuando crees haberlo dominado, sus modos de dificultad adicionales vuelven a darle una vuelta de tuerca muy bien pensada.
En 1991 se perdió una gran oportunidad: crear un juego de acción para consolas domésticas que aprovechara todo el potencial de la licencia Terminator 2. Hoy, por fin, Bitmap Bureau ha corregido ese error con un título que casi parece un clásico rescatado de aquella época. Ojalá pudiéramos enviarlo al pasado para haberlo disfrutado entonces, cuando el futuro todavía estaba por escribirse.
Este artículo ha sido traducido de Kotaku US por Mateo Lucio. Aquí podrás encontrar la versión original.