Insidioso (2010)
Al principio, Insidioso se siente familiar, otra historia sobre una pareja casada (Rose Byrne y el rey del grito Patrick Wilson) y sus hijos pequeños que se mudan a una nueva casa, solo para experimentar sucesos inusuales y sobrenaturales: alarmas que suenan al azar, huellas de manos ensangrentadas en la cama de los niños y ruidos espeluznantes. James Wan elabora meticulosamente sus escenas de terror con sutileza. En una escena memorable, la cámara sigue a Renai mientras recorre la casa haciendo tareas mundanas, como sacar la basura, mientras la inquietante canción infantil “Tiptoe Through the Tulips” suena en un tocadiscos.
A través de la ventana, desde la distancia, ve la sombra apenas perceptible de un niño pequeño con ropa de época, bailando al ritmo de la canción. Son pequeños momentos como estos los que hacen Insidioso tan aterrador. También hay muchos sobresaltos, como la aparición repentina de un demonio con la cara roja que te dejará el corazón en la garganta. La parte más inventiva y escalofriante de Insidioso es El Más Allá, una dimensión oscura y brumosa donde las almas perdidas y las entidades demoníacas esperan a los vivos.