Hay errores que dejan cicatrices difíciles de borrar, incluso cuando el tiempo juega a favor. CD Projekt RED lo sabe mejor que nadie. Aunque la compañía ha logrado reconstruir gran parte de su reputación durante los últimos años, sus responsables reconocen que todavía existe una sombra que sigue acompañándolos. Ahora, todas las miradas están puestas en un proyecto que podría marcar un antes y un después para el estudio polaco y definir su futuro durante la próxima década.
Una herida que sigue abierta pese a los años transcurridos
Cuando Cyberpunk 2077 llegó al mercado a finales de 2020, pocos imaginaban el terremoto que estaba a punto de provocar. Lo que debía convertirse en uno de los lanzamientos más importantes de la generación terminó transformándose en un caso de estudio sobre los riesgos de publicar un videojuego antes de tiempo.
Los problemas técnicos, especialmente en consolas de anterior generación, generaron una enorme oleada de críticas. La situación alcanzó tal magnitud que el título llegó a desaparecer temporalmente de la tienda digital de PlayStation, un hecho extraordinariamente raro para una producción de semejante tamaño.
Desde entonces, CD Projekt RED ha dedicado años a reparar el daño. Actualizaciones constantes, mejoras de rendimiento, nuevas características, contenido adicional y el exitoso anime basado en el universo del juego ayudaron a cambiar la percepción pública. Más tarde llegaría la expansión Phantom Liberty, considerada por muchos jugadores como la confirmación definitiva de que el RPG había alcanzado el nivel prometido inicialmente.
Sin embargo, dentro del estudio consideran que la historia todavía no ha terminado.
Durante la conferencia DevGAMM celebrada en Gdansk, el co-CEO de la compañía, Michał Nowakowski, reconoció que no está completamente convencido de que la desarrolladora haya completado su proceso de redención. El ejecutivo admitió que parte de la confianza perdida durante aquel lanzamiento probablemente nunca regresará por completo.
Sus declaraciones reflejan una visión poco habitual en una industria donde muchas compañías prefieren pasar página cuanto antes. Para CD Projekt RED, el daño reputacional causado por Cyberpunk 2077 sigue siendo una realidad, incluso después de haber convertido el juego en una experiencia ampliamente valorada por la comunidad.
La gran esperanza del estudio tiene nombre propio
Si existe un proyecto capaz de cerrar definitivamente ese capítulo, dentro de CD Projekt RED parecen tener bastante claro cuál es.
La compañía considera que su próximo gran videojuego representa una oportunidad única para demostrar que las lecciones aprendidas durante los últimos años han dado resultado. Más que un simple lanzamiento, se perfila como una prueba de fuego para recuperar la confianza de quienes todavía observan al estudio con cierta cautela.
Según explicó Nowakowski, espera que este nuevo proyecto permita cerrar por fin la etapa iniciada con la accidentada llegada de Cyberpunk 2077. Incluso aquellos jugadores que continúan mostrando dudas hacia la desarrolladora podrían cambiar de opinión si el resultado cumple las expectativas.
Al mismo tiempo, el directivo dejó entrever cómo imagina el futuro de la empresa. Aunque el objetivo pasa por desarrollar más videojuegos durante los próximos años, descartó la posibilidad de adoptar un modelo basado en lanzamientos anuales. La intención sigue siendo priorizar la calidad por encima de la cantidad.
La estrategia del estudio contempla un crecimiento controlado, centrado en producir grandes experiencias y evitando la expansión masiva que han seguido otras compañías del sector. Tampoco parecen interesados en acumular numerosas franquicias o saturar el mercado con nuevos proyectos de manera constante.
Por ahora, el esperado RPG continúa sin una fecha oficial de lanzamiento. Aun así, la expectación que lo rodea es enorme y muchos aficionados ya lo consideran uno de los videojuegos más importantes de la próxima generación. Para CD Projekt RED, además, supone algo más profundo: la posibilidad de demostrar que un error histórico no tiene por qué definir para siempre el legado de un estudio.