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Enlisted cambia de escenario con un evento inesperado que revive las trincheras de la Primera Guerra Mundial

El conocido shooter multijugador introduce una experiencia temporal que altera por completo su estilo habitual de combate. Armas rudimentarias, trincheras y nuevas mecánicas transforman el campo de batalla con una ambientación inspirada en uno de los conflictos más duros del siglo XX.

Muchos shooters históricos han construido su identidad alrededor de un periodo muy concreto: la Segunda Guerra Mundial. Durante décadas, ese conflicto ha dominado el género gracias a su enorme impacto histórico y a la variedad de escenarios que ofrece. Sin embargo, algunos desarrolladores comienzan a explorar caminos diferentes. Un evento especial dentro de un popular juego online propone ahora un salto hacia un conflicto todavía más antiguo, donde la guerra se libraba de una forma mucho más lenta, brutal y desesperada.

Un viaje inesperado hacia las trincheras de la Gran Guerra

El nuevo evento temporal cambia radicalmente el tipo de combate que los jugadores están acostumbrados a experimentar. En lugar de enfrentamientos rápidos dominados por armas automáticas y tecnología militar más avanzada, la acción se traslada a un escenario donde cada movimiento exige paciencia y precisión.

La experiencia lleva a los jugadores directamente a los frentes de la Primera Guerra Mundial, donde el campo de batalla está marcado por interminables líneas de trincheras, cráteres provocados por artillería y zonas abiertas extremadamente peligrosas. El paisaje transmite la sensación de una guerra de desgaste, donde avanzar apenas unos metros puede convertirse en una victoria.

En Enlisted, este cambio de contexto altera la forma de jugar desde el primer momento. Los rifles de cerrojo sustituyen a muchas de las armas automáticas habituales, obligando a calcular cada disparo con cuidado. Fallar un tiro puede dejar al jugador expuesto durante los segundos necesarios para recargar.

El equipamiento también refleja ese periodo histórico. Ametralladoras fijas, posiciones defensivas improvisadas y armas improvisadas para combate cercano forman parte del arsenal disponible. Incluso los garrotes de trinchera adquieren protagonismo en enfrentamientos cuerpo a cuerpo dentro de pasillos estrechos.

La sensación general es muy distinta a la de las partidas tradicionales. En lugar de avanzar rápidamente por el mapa, los jugadores deben coordinarse con su escuadra para mantener posiciones, cubrir flancos y aprovechar cualquier oportunidad para empujar la línea del frente unos metros más.

Un modo de combate donde cada ofensiva cambia el equilibrio de la batalla

El evento también introduce un modo de juego diseñado específicamente para representar el tipo de enfrentamientos característicos de aquel conflicto. En lugar de las dinámicas habituales, la acción gira alrededor de la captura y defensa de sectores estratégicos.

Durante las partidas, dos zonas del mapa permanecen activas al mismo tiempo. Un equipo tiene la misión de defender una posición mientras el rival intenta conquistarla. Al mismo tiempo, ambos bandos deben vigilar el segundo punto activo, lo que genera un constante intercambio de presión entre ataque y defensa.

En determinados momentos de la partida se produce una ofensiva general. En ese instante, todos los jugadores del equipo se movilizan para intentar romper la línea enemiga y conquistar terreno. Si el avance tiene éxito, el rival prepara inmediatamente un contraataque para recuperar la posición perdida.

Este sistema busca reflejar la naturaleza de las batallas de la Gran Guerra, donde los avances eran lentos y costosos. Cada metro ganado exigía coordinación entre escuadras, cobertura constante y una gran capacidad para resistir bajo fuego enemigo.

Las trincheras se convierten en elementos estratégicos fundamentales. Proporcionan protección frente a disparos lejanos, pero también pueden transformarse en trampas si el enemigo logra penetrar en ellas. En ese momento, el combate se vuelve caótico y extremadamente cercano.

El resultado es una experiencia donde la estrategia pesa tanto como la habilidad individual. Avanzar sin apoyo suele acabar en derrota, mientras que una ofensiva bien coordinada puede cambiar completamente el curso de la batalla.

Artillería, gas y recompensas que refuerzan la experiencia histórica

Además del nuevo modo de combate, el evento introduce mecánicas adicionales que añaden más profundidad táctica a las partidas. Una de las más importantes es la posibilidad de solicitar apoyo desde posiciones concretas del mapa.

A través de estaciones de radio situadas en lugares estratégicos, los jugadores pueden pedir diferentes tipos de asistencia militar. Entre ellas se incluyen bombardeos de artillería capaces de cubrir grandes zonas del campo de batalla.

Estas acciones pueden abrir brechas en las defensas enemigas o detener avances peligrosos, generando momentos espectaculares donde el cielo se llena de explosiones y el terreno se transforma en cuestión de segundos.

Sin embargo, uno de los elementos más llamativos del evento es la introducción de ataques con gas. Cuando se activa esta mecánica, las máscaras antigás dejan de ser un simple accesorio estético y se convierten en una pieza fundamental del equipo.

El gas puede invadir sectores completos del mapa y obligar a los jugadores a reaccionar rápidamente. Aquellos que no se protejan a tiempo pueden quedar atrapados en la nube tóxica mientras el enemigo aprovecha el caos para avanzar.

El evento también incluye recompensas especiales para quienes completen sus desafíos. Al participar y cumplir los objetivos, los jugadores pueden desbloquear contenido del Pase de Batalla.

Entre los objetos disponibles aparecen armas históricas como el rifle SMLE Mk III (T) y el Mondragón M1908, además de elementos cosméticos y recursos útiles dentro del juego. Esta experiencia temporal estará disponible hasta el 15 de abril, ofreciendo una oportunidad limitada para experimentar una versión diferente del combate dentro de este shooter multijugador.

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