Dentro del creciente universo de los autobattlers, destacar se ha convertido en una tarea cada vez más difícil. Muchos proyectos intentan captar la atención mediante sistemas complejos o enormes cantidades de estadísticas, pero algunos estudios prefieren recorrer un camino diferente. Esa parece ser precisamente la apuesta de una nueva aventura independiente que llegará muy pronto a Steam Next Fest y que busca conquistar a los aficionados de la estrategia con una combinación de decisiones tácticas, progresión constante y un marcado estilo visual inspirado en los videojuegos clásicos.
Un viaje desesperado donde cada héroe puede cambiar el destino del reino
La historia sitúa a los jugadores al frente de un peculiar grupo de aventureros que emprende una carrera contrarreloj hacia la capital del reino. Su misión parece sencilla en teoría, pero las circunstancias convierten el trayecto en una auténtica odisea. Una misteriosa maldición comienza a extenderse por la población, provocando efectos extraños e impredecibles que amenazan con desencadenar una catástrofe de enormes proporciones.
Para intentar evitar el desastre, los protagonistas deberán abrirse paso a través de numerosos enfrentamientos mientras buscan advertir a la reina de lo que está ocurriendo. Sin embargo, el verdadero atractivo no reside únicamente en la narrativa, sino en la forma en que cada personaje aporta nuevas posibilidades estratégicas durante el recorrido.
El grupo está compuesto por nueve héroes distintos, cada uno diseñado alrededor de mecánicas muy específicas. Algunos destacan por su movilidad, otros por su capacidad de apoyo y varios por habilidades capaces de alterar completamente el desarrollo de una batalla. Esta diversidad permite construir formaciones muy diferentes según el estilo de juego de cada usuario.
La variedad también genera situaciones impredecibles. Un asesino puede desaparecer tras ejecutar un ataque y reaparecer detrás de otro enemigo para continuar su ofensiva. Un inventor especializado en explosivos puede devastar grupos enteros de rivales, aunque existe el riesgo de que sus propios artefactos terminen explotando antes de tiempo. Incluso hay personajes capaces de transformar el daño recibido en nuevas criaturas aliadas que luchan junto al equipo.
Gracias a estas mecánicas, cada combate se convierte en un pequeño rompecabezas táctico donde la posición de los personajes y la combinación de habilidades resultan tan importantes como la fuerza bruta.
La progresión roguelite busca que ninguna partida sea igual a la anterior
Más allá de los combates automáticos, la experiencia apuesta fuertemente por elementos roguelite destinados a ofrecer una elevada rejugabilidad. Cada aventura presenta oportunidades distintas para mejorar a los héroes y modificar radicalmente su funcionamiento.
Los desarrolladores han diseñado sistemas de equipamiento específicos para cada personaje. Esto permite potenciar determinadas habilidades o incluso transformar por completo la forma en que funcionan algunos poderes. Una estrategia centrada inicialmente en ataques rápidos puede evolucionar hacia una configuración especializada en efectos de área o supervivencia prolongada.
A estas opciones se suman modificadores especiales que alteran las condiciones de los enfrentamientos. Algunos afectan a los enemigos, mientras que otros introducen reglas adicionales capaces de cambiar el ritmo de la partida. Como consecuencia, los jugadores deben adaptarse constantemente y evitar depender de una única estrategia universal.
Esta estructura encaja perfectamente con la filosofía roguelite. Cada intento genera nuevas combinaciones de mejoras, obligando a experimentar y descubrir sinergias inesperadas entre personajes y objetos. Lo que funciona en una expedición puede resultar completamente inútil en la siguiente.
El sistema también pretende recompensar la creatividad. En lugar de ofrecer una progresión lineal, permite construir configuraciones extravagantes capaces de producir resultados sorprendentes. Algunas habilidades pueden encadenarse para generar efectos devastadores, mientras que otras crean estilos de juego centrados en el control del campo de batalla o el apoyo constante a los aliados.
Todo ello contribuye a mantener la sensación de descubrimiento incluso después de muchas horas de juego, uno de los aspectos más valorados dentro de este género.
Estrategia accesible, estética retro y una oportunidad para destacar en Steam Next Fest
Uno de los objetivos más interesantes del proyecto es acercar la estrategia a jugadores que normalmente podrían sentirse intimidados por sistemas demasiado complejos. Los responsables del juego han explicado que buscan ofrecer profundidad táctica sin obligar a gestionar interminables menús o estudiar hojas de cálculo repletas de números.
La filosofía de diseño se centra en decisiones claras y fáciles de comprender, pero con suficientes variables para que los combates mantengan un importante componente estratégico. Esto permite disfrutar partidas rápidas sin renunciar a la sensación de construir planes elaborados y experimentar con nuevas configuraciones.
El apartado visual también ayuda a reforzar esa identidad. El juego utiliza una combinación de gráficos low-poly y medium-poly creados artesanalmente, ofreciendo un aspecto distintivo que se aleja del hiperrealismo habitual. El resultado recuerda a ciertos clásicos de estrategia, aunque con una presentación moderna y colorida.
A ello se suma una banda sonora original inspirada en los sintetizadores de los años ochenta. Esta elección musical busca acompañar las partidas con una atmósfera muy particular que encaja perfectamente con el carácter independiente del proyecto.
La participación en Steam Next Fest representa además una oportunidad importante para dar a conocer la propuesta ante una audiencia mucho más amplia. El evento suele convertirse en un escaparate clave para proyectos independientes que buscan captar la atención de nuevos jugadores antes de su lanzamiento definitivo.
Con una mezcla de estrategia accesible, progresión roguelite y héroes diseñados para generar situaciones impredecibles, G Squad aspira a convertirse en una de las propuestas más interesantes para quienes disfrutan de los juegos tácticos sin necesidad de invertir horas estudiando sistemas excesivamente complejos.