El mercado de las plataformas digitales ha acostumbrado al espectador a un flujo constante de thrillers convencionales diseñados bajo algoritmos de consumo rápido, donde las conspiraciones históricas suelen seguir fórmulas predecibles heredadas de los mayores éxitos de la literatura comercial de principios de siglo. Sin embargo, cuando un cineasta proveniente del mundo de las artes plásticas toma las riendas de una adaptación largamente gestada en los despachos de Hollywood, el resultado se aleja de la sobriedad comercial para adentrarse en el terreno del cine de autor más vanguardista y divisivo.
Un lienzo cinematográfico que desafía las convenciones del género criminal
La estructura narrativa de esta producción huye de la linealidad clásica para proponer un espejo conceptual entre dos épocas separadas por setecientos años de historia humana. Lejos de utilizar el pasado como un simple recurso explicativo o un recuerdo estático, el montaje entrelaza de forma constante las dinámicas de la violencia contemporánea de los bajos fondos con el tormento místico y creativo de la Italia medieval. Esta dualidad temática explora los límites de la obsesión, la mercantilización de la belleza y la delgada línea que separa la genialidad de la condena espiritual.
El verdadero golpe de efecto de la obra radica en su radical propuesta formal, un sello característico de su director a la hora de retratar a grandes figuras creativas de la historia universal. La decisión de subvertir los códigos visuales tradicionales —filmando el crudo y avaricioso presente en un severo blanco y negro mientras se dota de un cromatismo onírico y surrealista a las secuencias del siglo XIV— funciona como una declaración de intenciones estética: el pasado medieval es el verdadero refugio del arte y la iluminación, mientras que la actualidad es un escenario desolado donde la creación se reduce a una mera mercancía de contrabando.
El proyecto, que pasó más de una década atrapado en el limbo de los derechos de autor con diferentes estrellas vinculadas a la producción, se presenta ahora como un producto de prestigio que busca destacar en la temporada estival. A pesar de haber dividido de forma drástica a la prensa especializada tras su primera exhibición a puerta cerrada en los festivales internacionales del pasado otoño debido a un guion impredecible y sumamente libre, la distribuidora confía en que el peso de su reparto y su naturaleza experimental atraigan a los paladares cinematográficos más exigentes.
Primer tráiler de "En la mano de Dante"
Protagonizada por Oscar Isaac, Gal Gadot, Jason Momoa, Gerard Butler, Al Pacino, John Malkovich y Martin Scorsese.
• Lanzamiento el 24 de junio en #Netflix pic.twitter.com/YiX08lCNvY
— SitoCinema (@SitoCinema) May 28, 2026
Dos eras unidas por un manuscrito en lo nuevo de Julian Schnabel
La superproducción que se prepara para romper moldes en el catálogo digital es El manuscrito de Dante (In the Hand of Dante). Dirigida y coescrita por el aclamado cineasta Julian Schnabel —responsable de hitos como La escafandra y la mariposa o Van Gogh, a las puertas de la eternidad—, la película adapta la novela homónima de Nick Tosches. El tráiler oficial confirma que el largometraje se estrenará de forma exclusiva en la plataforma de Netflix el próximo 24 de junio de 2026, tras un breve paso previo por salas de cine seleccionadas en el mercado estadounidense el 12 de junio.
La trama sigue los pasos de Oscar Isaac en un exigente doble papel: por un lado encarna a Nick Tosches en el siglo XXI, un desencantado experto en literatura clásica reclutado por un capo de la mafia —interpretado por John Malkovich— para verificar la autenticidad y coordinar el robo del manuscrito original de la Divina Comedia sustraído del Vaticano. Por el otro, Isaac se mete en la piel del mismísimo Dante Alighieri en pleno siglo XIV, retratando su agónica búsqueda de inspiración mística en los paisajes de Italia para dar forma a su obra cumbre.
El reparto coral se complementa con Gerard Butler en el rol de Louie, un impredecible y letal asesino a sueldo que acompaña a Tosches en su violento viaje criminal, y Gal Gadot encabezando las secuencias del presente junto a otras grandes figuras de la industria como Al Pacino, Jason Momoa o el mismísimo Martin Scorsese, quien realiza una aparición especial delante de las cámaras interpretando al mentor del poeta florentino.