Hablar de “crossover definitivo” suele ser un cliché, pero Arc System Works parece empeñada en devolverle sentido a la expresión. Marvel Tokon: Fighting Souls no es el primer juego de lucha protagonizado por superhéroes, ni tampoco la primera colaboración entre Marvel y el género, pero sí representa una apuesta clara por redefinir cómo se entiende hoy un fighting game por equipos. Tras probar su segunda beta cerrada, queda claro que el estudio ha escuchado a la comunidad… aunque todavía tiene decisiones importantes que afinar.
Un 4 contra 4 que se siente como un cómic en movimiento
Uno de los pilares del juego es su sistema 4 vs 4, una estructura poco habitual incluso dentro de los juegos de lucha por equipos. En esta beta, el plantel se limitaba a ocho personajes —Capitán América, Spider-Man, Miss Marvel, Tormenta, Doctor Doom, Iron Man, Star-Lord y Motorista Fantasma—, de los cuales debíamos seleccionar un equipo de cuatro que comparte una única barra de vida.
El primer luchador actúa como líder y arranca el combate, acompañado de un apoyo inicial. A medida que el enfrentamiento avanza, el resto de personajes se van incorporando como asistencias, reforzando una narrativa muy reconocible para cualquier lector de cómics: cuando la situación se complica, siempre aparece alguien para salvar el día. Incluso la clásica rotura de pared sirve aquí como detonante para invocar nuevos apoyos, y cuando los cuatro están disponibles, el equipo puede ejecutar un Assemble, una habilidad definitiva que convierte la pantalla en un festival de golpes encadenados.
Profundidad jugable… y una curva de aprendizaje exigente
El sistema de combate es tan ambicioso como exigente. Cada personaje responde a un arquetipo distinto, pero el propio diseño del juego empuja al jugador a dominar varios estilos y a entender cómo funcionan las sinergias entre luchadores. Aquí no basta con especializarse en un único héroe: el verdadero dominio llega cuando se sabe cuándo alternar personajes, prolongar combos con apoyos o lanzar contraataques en el fotograma exacto.
El problema es que el juego no siempre enseña bien cómo llegar hasta ahí. El tutorial, presentado como un programa de entrenamiento guiado por JARVIS, cumple su función básica, pero peca de sobrecargar información en poco tiempo. Para un jugador nuevo, asimilar todos los conceptos antes de saltar a un combate real resulta complicado, y el aprendizaje acaba siendo más efectivo en el modo Jugador vs CPU, donde la inteligencia artificial se muestra sorprendentemente competente y adaptable.
Accesibilidad bien planteada, pero con letra pequeña
Arc System Works no se olvida de quienes se acercan por primera vez al género. Marvel Tokon: Fighting Souls incluye autocombos sencillos que se ejecutan con pulsaciones repetidas, facilitando los primeros pasos. Sin embargo, estas ayudas no eliminan la complejidad real del sistema. Cuando entran en juego los apoyos, la gestión de recursos y el control del ritmo del combate, el título exige atención constante y una lectura precisa de lo que ocurre en pantalla.
Es un juego que recompensa el aprendizaje, pero que también puede resultar intimidante si no se le dedica tiempo. Esa dualidad —accesible en apariencia, profundo en la práctica— define buena parte de la experiencia de esta beta.
Un online sorprendentemente sólido

Uno de los grandes puntos débiles señalados en la beta anterior era el emparejamiento online. En esta ocasión, Arc System Works ha dado un paso adelante muy evidente. El sistema de salas recuerda al de Guilty Gear Strive o Dragon Ball FighterZ, con un lobby visual, avatares personalizables y acceso rápido a partidas.
Lo más llamativo es la rapidez para encontrar rival y la estabilidad de las partidas. El rollback netcode se comporta de forma ejemplar, incluso en enfrentamientos con conexiones poco favorables. No hemos sufrido tirones ni interrupciones graves, algo que no siempre puede darse por sentado en una beta cerrada. Si este nivel se mantiene en el lanzamiento final, el juego puede convertirse en una referencia en cuanto a online competitivo.
Un espectáculo visual que sabe leerse
A nivel artístico, Marvel Tokon: Fighting Souls es puro Arc System Works. La animación es fluida, exagerada cuando toca y sorprendentemente clara incluso en los momentos más caóticos. La información en pantalla —daño, contraataques, reversals— está bien integrada, lo que facilita tanto el análisis de nuestras propias partidas como la lectura para espectadores y comentaristas en eventos competitivos.
El cariño por el universo Marvel es evidente. Cada personaje se mueve, ataca y reacciona como cabría esperar: desde la rigidez heroica del Capitán América hasta la gestualidad constante de Spider-Man colgándose del escenario. Los escenarios, las intros y las interacciones especiales refuerzan esa sensación de estar participando en un cómic interactivo más que en un simple juego de lucha.
[Fuente: Meristation]