Septiembre comenzó con fuerza para Nintendo. La compañía japonesa organizó dos presentaciones consecutivas con novedades de Zelda, Metroid, Kirby y otros proyectos destinados a reforzar el catálogo de Switch 2. Sin embargo, mientras los jugadores analizaban trailers y fechas de lanzamiento, otra conversación comenzaba a producirse lejos de las redes sociales: los inversores no parecían compartir el mismo entusiasmo.
Dos Nintendo Direct que tenían mucho peso sobre sus hombros
Nintendo afrontó una semana especialmente importante para su nueva generación. El 8 de septiembre celebró una presentación dedicada al 40.º aniversario de The Legend of Zelda, mientras que apenas un día después emitió un Nintendo Direct general centrado principalmente en Nintendo Switch 2 y sus próximos lanzamientos.
El primer evento permitió conocer con mayor profundidad el esperado remake de The Legend of Zelda: Ocarina of Time, uno de los proyectos más relevantes que Nintendo tiene actualmente en desarrollo. La presentación mostró novedades jugables y reforzó la apuesta de la compañía por recuperar una de las entregas más influyentes de toda su historia.
El segundo Direct amplió considerablemente el catálogo. Entre los anuncios aparecieron nombres como Metroid Ravenous y Kirby and the World Beyond, además de nuevas versiones, actualizaciones y adaptaciones destinadas a fortalecer la oferta de Switch 2 durante los próximos meses.
Sobre el papel, la semana parecía cumplir con buena parte de lo que los seguidores esperaban. El problema es que el mercado financiero funciona con expectativas diferentes.
Y su reacción fue bastante menos entusiasta.
Las acciones de Nintendo pierden cerca de un 10 % en apenas dos jornadas
Antes de las presentaciones, las acciones de Nintendo se situaban alrededor de los 8.900 yenes. Tras el Direct dedicado a Zelda, la cotización descendió hasta aproximadamente 8.400 yenes. El movimiento continuó después del segundo evento, cuando el valor llegó a rondar los 7.900 yenes.
En conjunto, el descenso se acercó al 10 % en solo dos sesiones bursátiles.
La situación también pudo observarse en los ADR de Nintendo negociados en Estados Unidos. El 9 de septiembre registraron una caída del 5,76 %, cerrando en 13,10 dólares, mientras que un día después volvieron a retroceder otro 1,45 %, hasta los 12,91 dólares.
Esto no significa necesariamente que los anuncios hayan sido considerados malos por jugadores o medios especializados. La lectura del mercado apunta más bien a una cuestión de expectativas comerciales.
Nintendo presentó varios proyectos importantes, pero algunos inversores aparentemente esperaban anuncios capaces de generar un impacto todavía mayor en las ventas de hardware y software durante la recta final de 2026.
El gran ausente que podría haber pesado más de lo esperado

Uno de los factores señalados es la ausencia de un gran anuncio relacionado con Super Mario.
El remake de Ocarina of Time tiene suficiente peso comercial por sí mismo, pero la presentación dedicada a Zelda no estuvo acompañada por la revelación de otro gran juego de la franquicia. En el Direct general ocurrió algo parecido: hubo numerosos anuncios, pero faltó una producción capaz de convertirse inmediatamente en el gran lanzamiento navideño de Switch 2.
Desde la perspectiva de un inversor, la pregunta no es únicamente si los juegos resultan atractivos, sino cuánto pueden impulsar las ventas de consolas y aumentar los ingresos de Nintendo durante los próximos trimestres.
Ahí podría estar la clave de esta reacción.
La compañía viene además de un periodo bursátil especialmente llamativo. Sus acciones alcanzaron anteriormente niveles cercanos a los 14.500 yenes, pero desde finales de 2025 comenzaron a perder parte del impulso acumulado. A pesar de la reciente caída, su valoración todavía se mantiene en niveles comparables con algunos de los mejores momentos de la primera Nintendo Switch.
Una señal del mercado, no necesariamente de los jugadores
El descenso bursátil no debería interpretarse automáticamente como un rechazo a los juegos presentados.
Nintendo continúa preparando lanzamientos importantes para Switch 2, y proyectos como Ocarina of Time Remake, Metroid Ravenous o el nuevo Kirby pueden tener un recorrido comercial significativo.
Sin embargo, el episodio sirve para recordar que las expectativas alrededor de Nintendo han cambiado desde el lanzamiento de Switch 2. La compañía ya no solo tiene que convencer a millones de jugadores de que su catálogo merece la pena: también necesita demostrar al mercado que puede mantener un flujo constante de grandes lanzamientos capaces de sostener las ventas de su nueva consola.
Los dos Direct de septiembre dejaron una cantidad considerable de novedades. Para los inversores, sin embargo, parece que eso todavía no fue suficiente.