Miles de juegos llegan cada año a Steam y muchos terminan sepultados antes de encontrar a su público. A Patchkins Party le ocurrió algo parecido: su propuesta recibió valoraciones positivas, pero no consiguió inmediatamente la repercusión que esperaba Lavega Games.
El estudio podía pasar página o limitarse a lanzar descuentos. En cambio, decidió incorporar esa realidad al propio universo del juego. Sus personajes también descubrieron que Patchkins Party no había logrado convertirlos en estrellas y tuvieron que buscar otras formas de pagar las facturas.
Primero hay que construir el circuito; después llega el momento de traicionar a los amigos

La propuesta original. Patchkins Party llegó a Steam el 23 de junio de 2026 como un título multijugador online para entre dos y ocho participantes. Su principal inspiración fue Ultimate Chicken Horse, según explicó Özlem Yıldırım, integrante del estudio turco Lavega Games, en conversación con el autor de este artículo.
Los escenarios cuentan inicialmente con una salida, una meta y un enorme espacio vacío entre ambas. Antes de competir, cada jugador consulta un códice que muestra las formas necesarias para crear plataformas, trampas u objetos especiales. Debe dibujarlas correctamente y decidir en qué parte del recorrido colocarlas.
El resultado es un circuito construido colectivamente donde ayudar y sabotear son prácticamente la misma acción. Los objetos permanecen durante las rondas siguientes, por lo que el escenario se vuelve progresivamente más caótico. El juego recompensa alcanzar la meta, pero también eliminar rivales, dibujar con precisión, transportar monedas o convertirse en el único superviviente.
Las partidas pueden incorporar cambios de gravedad, controles invertidos, bombas o personajes gigantes. También es posible encadenar a dos jugadores: llegar juntos es una opción, pero sobrevivir después de perder al compañero concede una bonificación por traición.
Aunque todavía busca ampliar su alcance, existe una señal prometedora: al momento de escribir estas líneas, sus primeras 19 reseñas en Steam son positivas. Además, cuenta con una demo gratuita que permite probar su principal mecánica.
El lanzamiento fue más discreto de lo previsto y terminó dando origen a una segunda historia

La realidad se convirtió en ficción. Yıldırım reconoce que el lanzamiento no tuvo la explosión comercial que esperaba el equipo. El estudio aprovechó esa situación para crear Patch Me Daddy, una campaña que imagina qué ocurrió con los protagonistas después de que su videojuego no consiguiera hacerlos famosos.
No es exactamente una secuela. Es un proyecto narrativo y de marketing formado por páginas individuales, parodias y pequeños juegos gratuitos ambientados principalmente en Estambul. Algunos minijuegos conducen hasta la página de Steam cuando el usuario pierde, haciendo que las desventuras de los personajes funcionen también como una nueva puerta de entrada a Patchkins Party.

El tono es considerablemente más adulto que el del colorido multijugador. Los animales conservan su aspecto adorable, pero ahora deben enfrentarse a trabajos de oficina, precariedad, negocios clandestinos y crisis personales.
Una coneja sicaria, una gata contable y un pulpo que recoge cartones por Estambul
BunBun, la coneja, encontró trabajo como asesina a sueldo y protagoniza un pequeño juego de disparos. Gonzalez, la cabra, decidió perseguir su sueño de convertirse en bailarín de vientre. Prince, la rana, se mueve entre negocios turbios y siempre elige la alternativa que requiera menos esfuerzo y produzca más dinero. Kitty, la gata, terminó trabajando de nueve a cinco como contable. Durante el día interpreta a la empleada perfecta; por la noche es una fanática del rock cuyo gran objetivo sigue siendo comprar una guitarra y no volver a abrir una hoja de cálculo.

Bumba, el cerdo, recoge comida descartada por restaurantes y la revende en la calle mientras fantasea con levantar un imperio gastronómico. Hanky, el pulpo, escapó de un mercado de pescado y ahora recorre Estambul recogiendo cartones y objetos que pueda vender.
Winnie, la osa, fue despedida del circo por perezosa y descubrió que pedir dinero puede resultar más rentable que trabajar. Doi, el dodo, intenta triunfar como influencer de belleza utilizando maquillaje barato y una confianza completamente inagotable. El destino más triste pertenece a Klaus. El tiburón depositó todos sus ahorros y esperanzas en el juego, cayó en una depresión y ahora pasa las noches bebiendo y explicando a desconocidos por qué El Señor de los Anillos es mejor que Harry Potter.

La gran vencedora es Leah, una loba que transformó su imagen en un negocio millonario. Es la protagonista de OnlyPatch, una parodia de las plataformas para adultos cuyas interacciones fueron generadas por usuarios reales atraídos desde Reddit.

La campaña funciona porque no es un anuncio convencional. Es una extensión del mundo y una respuesta creativa a uno de los mayores problemas de cualquier estudio independiente: conseguir que alguien descubra su juego. Mientras los personajes intentan sobrevivir fuera de las partidas, Lavega Games continúa buscando el público que Patchkins Party todavía puede conquistar.