El precio de las consolas lleva tiempo siendo motivo de debate, pero el verdadero desafío podría estar todavía por delante. Mientras la industria intenta adaptarse al auge de la inteligencia artificial y a un mercado cada vez más competitivo, uno de los mayores fabricantes de componentes del mundo ha compartido unas previsiones que no invitan precisamente al optimismo. Aunque las actuales plataformas siguen produciéndose con normalidad, el panorama para la siguiente generación empieza a generar dudas.

Samsung cree que la escasez de memoria seguirá marcando el mercado durante años

La expansión de la inteligencia artificial ha cambiado por completo el equilibrio de la industria tecnológica. La enorme demanda de centros de datos y de hardware especializado para ejecutar modelos de IA ha disparado el consumo de componentes esenciales, especialmente de memoria RAM y chips de almacenamiento.

Esta situación ha provocado un aumento de los costes de fabricación en numerosos sectores, incluido el del videojuego, donde producir consolas y componentes para PC resulta hoy bastante más caro que hace apenas unos años.

Aunque algunos analistas esperaban que la segunda mitad de 2026 trajera una cierta estabilización, Samsung considera que el mercado todavía está lejos de recuperar el equilibrio.

Durante la presentación de sus resultados financieros correspondientes al segundo trimestre de 2026, Jaejune Kim, vicepresidente ejecutivo de la compañía, explicó que la demanda continúa superando ampliamente la capacidad de producción existente.

El motivo principal, según el directivo, es que ampliar la fabricación de memoria no es un proceso inmediato. Levantar nuevas plantas especializadas requiere inversiones multimillonarias y más de tres años de construcción antes de que puedan comenzar a producir a gran escala.

Como consecuencia, Samsung considera poco probable que la oferta consiga igualar la demanda en el corto plazo. Además, la empresa espera que buena parte de los pedidos que no puedan satisfacerse durante este año se trasladen directamente a 2027, prolongando todavía más la presión sobre la cadena de suministro.

La compañía también ha observado un cambio de estrategia entre sus principales clientes. Cada vez más empresas están firmando contratos de suministro a largo plazo para garantizar el acceso a chips de memoria durante los próximos años. Tanto Samsung como SK Hynix ya trabajan con este tipo de acuerdos para asegurar el abastecimiento de los sectores que dependen de estos componentes.

La próxima generación de consolas podría notar las consecuencias

Aunque Samsung no hizo referencia directa al mercado de los videojuegos, las implicaciones para la industria son evidentes. La memoria RAM es uno de los componentes más importantes de cualquier consola moderna y su encarecimiento repercute directamente en el coste final del hardware.

En los últimos años ya se han producido varias subidas de precio en plataformas como PS5, Nintendo Switch 2 y Xbox Series X|S, decisiones que han estado condicionadas, entre otros factores, por el incremento de los costes de producción.

De momento, Sony ha asegurado que dispone del suministro necesario para mantener la fabricación de PS5 al menos hasta marzo de 2027. Sin embargo, las previsiones a medio plazo generan más incertidumbre cuando se piensa en el hardware que todavía no ha sido presentado oficialmente.

Si la escasez de memoria se prolonga hasta 2028, como prevé Samsung, compañías como Sony, Microsoft o incluso Valve podrían verse obligadas a planificar con mucha más antelación la compra de componentes para sus futuras plataformas.

Eso no significa necesariamente que PS6, la próxima generación de Xbox (conocida internamente como Project Helix) u otros dispositivos vayan a retrasar su lanzamiento. Por ahora no existe ningún indicio que apunte en esa dirección.

No obstante, sí podría influir en otros aspectos importantes, como el precio de lanzamiento, los márgenes de beneficio o incluso las configuraciones de memoria elegidas para cada consola. De hecho, Sony ya ha reconocido anteriormente que el aumento de los costes de fabricación representa uno de los grandes retos para la rentabilidad del hardware en los próximos años.

Mientras la industria espera una recuperación del mercado, las previsiones de Samsung invitan a la prudencia. Si el gigante surcoreano acierta en sus estimaciones, la próxima generación de consolas podría llegar en un escenario mucho más complejo del que muchos imaginaban hace solo unos años.

You May Also Like