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Un nuevo descenso al planeta más peligroso del espacio: Deep Rock Galactic: Rogue Core ya tiene fecha para Early Access

El universo de minería espacial más caótico de los videojuegos regresa con una propuesta distinta. Esta vez, la supervivencia dependerá de decisiones tácticas, mejoras improvisadas y misiones que nunca se desarrollarán exactamente de la misma manera.

Durante años, los shooters cooperativos han buscado nuevas formas de mantener cada partida impredecible. Procedimiento aleatorio, progresión dinámica y desafíos cambiantes se han convertido en elementos clave para lograrlo. Dentro de ese terreno aparece una nueva entrega que amplía un universo ya conocido por sus peligros subterráneos y su humor corporativo. Pero esta vez, la fórmula introduce un giro importante que transforma la manera en que se desarrollan las misiones.

Un nuevo equipo enviado a un planeta cada vez más hostil

La historia vuelve a situarse en Hoxxes IV, un planeta minero famoso por sus cavernas gigantescas y criaturas extremadamente agresivas. Durante años, este mundo ha sido explotado por la corporación Deep Rock Galactic, que envía equipos de enanos espaciales para extraer recursos valiosos de su subsuelo.

Sin embargo, algo ha cambiado en las profundidades del planeta. Un evento extraño conocido como Grayout ha interrumpido las operaciones mineras y ha dejado varias instalaciones completamente aisladas bajo la superficie.

Para recuperar el control de estas zonas, la compañía decide enviar una nueva unidad especializada llamada Reclaimers. Su misión es descender a las áreas afectadas, investigar qué ocurrió y restaurar las operaciones.

Lo que encuentran allí resulta mucho más peligroso de lo esperado. Las cuevas han cambiado, nuevas criaturas han aparecido y las condiciones del entorno se han vuelto impredecibles.

Cada incursión se convierte en una expedición de alto riesgo donde los jugadores deben explorar túneles desconocidos, recolectar recursos y enfrentarse a amenazas que no existían en misiones anteriores.

El planeta sigue siendo el mismo, pero el contexto ha cambiado. En lugar de simples misiones de extracción, ahora los equipos deben adaptarse a un entorno que parece haberse transformado tras el misterioso fenómeno.

Un sistema roguelite que cambia cada misión

La mayor diferencia respecto al juego original aparece en la estructura de las partidas. En lugar de repetir misiones con objetivos similares, esta nueva propuesta introduce una progresión inspirada en los juegos roguelite.

Cada incursión comienza prácticamente desde cero. Los jugadores descienden con equipo básico y deben encontrar mejoras durante la misión para aumentar sus posibilidades de sobrevivir.

El mapa también cambia constantemente gracias a la generación procedural. Esto significa que los sistemas de cuevas, los recursos disponibles y la distribución de enemigos nunca se repiten exactamente.

Este sistema obliga a los equipos a tomar decisiones estratégicas en tiempo real. A veces será necesario explorar más profundamente para encontrar mejores recursos, mientras que en otras ocasiones la prioridad será escapar antes de que la situación se vuelva insostenible.

Durante las misiones también se puede recolectar un mineral raro llamado Expenite. Este recurso permite desbloquear mejoras que afectan habilidades, equipamiento y diferentes aspectos del estilo de juego.

La combinación de progresión dinámica y escenarios cambiantes hace que cada sesión tenga un desarrollo distinto. Incluso los jugadores más experimentados deben adaptarse constantemente a lo que ocurre dentro de las cuevas.

El resultado es una experiencia que busca potenciar la rejugabilidad y la cooperación, dos elementos que ya definían al universo de Deep Rock Galactic.

Deep Rock Galactic: Rogue Core
© Deep Rock Galactic: Rogue Core

Nuevas clases, armas y criaturas en las profundidades

El nuevo equipo de exploración incluye cinco clases distintas que permiten abordar las misiones desde diferentes enfoques. Entre ellas aparecen Guardian, Spotter, Falconer, Slicer y Retcon, cada una diseñada para cumplir funciones específicas dentro del grupo.

Algunas se especializan en combate directo, mientras que otras ofrecen ventajas tácticas o herramientas de apoyo para el equipo. La coordinación entre los cuatro jugadores sigue siendo uno de los pilares principales de la experiencia.

El arsenal disponible también incluye una variedad de herramientas y armas diseñadas para moverse dentro de entornos subterráneos complejos. Entre ellas se encuentra el lanzador de tirolinas, que permite atravesar enormes cavernas, y el subfusil Zhukov NUK17, pensado para enfrentamientos a corta distancia.

Pero el mayor cambio en las cuevas de Hoxxes IV es la aparición de nuevas criaturas. El misterioso Grayout parece haber alterado el ecosistema del planeta, dando lugar a especies que no habían sido vistas anteriormente.

Entre las amenazas emergen enemigos como Corespawn, Rafkan o Shatterclaw, cada uno con comportamientos distintos que obligan a replantear las estrategias de combate.

La combinación de criaturas desconocidas, entornos impredecibles y misiones que cambian constantemente aumenta la tensión de cada expedición.

En este escenario, el trabajo en equipo vuelve a ser la clave para sobrevivir. Cada jugador aporta habilidades diferentes y cualquier error puede convertirse en un problema cuando el equipo está rodeado en lo más profundo de la cueva.

Con esta nueva fórmula que mezcla acción cooperativa y progresión roguelite, Deep Rock Galactic: Rogue Core busca expandir el universo del juego original con desafíos más impredecibles y misiones que nunca se desarrollan de la misma manera.

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