El género de los llamados «bullet heaven» atraviesa uno de sus mejores momentos. Tras el éxito de varios referentes, numerosos estudios independientes intentan aportar nuevas ideas a una fórmula que parecía ya definida. En ese escenario aparece un proyecto que mezcla acción frenética, progresión roguelite y gigantescos enemigos capaces de alterar el desarrollo de cada partida. Lejos de limitarse a replicar las bases del género, apuesta por introducir decisiones tácticas constantes y un sistema de habilidades que convierte cada enfrentamiento en una cuestión de estrategia y reflejos.
Where Giants Fall apuesta por un sistema de combate donde cada decisión importa
A primera vista, la propuesta recuerda a los grandes exponentes del género de supervivencia con vista superior, pero sus responsables han querido construir una experiencia donde el movimiento y la toma de decisiones tengan tanto peso como la potencia del personaje. En este roguelite de acción y fantasía, las armas atacan automáticamente para mantener la presión constante, aunque el verdadero protagonismo recae en las elecciones que el jugador realiza durante la partida.
Cada arma cuenta con su propio árbol de mejoras y, una vez alcanza el nivel 10, desbloquea una habilidad definitiva controlada manualmente. Este sistema transforma el combate en una sucesión de decisiones tácticas, ya que utilizar estas poderosas técnicas en el momento adecuado puede marcar la diferencia entre una carrera fallida y una construcción prácticamente imparable.
La variedad de habilidades definitivas también promete ofrecer estilos de juego muy distintos. Algunas invocan tormentas mágicas, otras concentran energía en devastadores ataques de área o desatan lluvias de proyectiles capaces de limpiar la pantalla. El objetivo es que cada combinación de armas y mejoras dé lugar a partidas diferentes, incentivando la experimentación y la búsqueda de nuevas estrategias.
A esta estructura se suman los objetos pasivos, las recompensas especiales, las elecciones de mejoras y otros sistemas que modifican el desarrollo de cada recorrido. El resultado es una experiencia donde la progresión no depende únicamente de acumular estadísticas, sino de construir una sinergia efectiva entre todas las herramientas disponibles.
Habilidades activas, desafíos opcionales y gigantes que cambian el ritmo de la aventura
Uno de los aspectos más interesantes de la propuesta es la incorporación de habilidades activas independientes del arsenal principal. Estas técnicas permiten congelar grupos de enemigos, atraer criaturas hacia zonas de daño, recuperar salud en situaciones críticas o escapar rápidamente cuando el campo de batalla se vuelve incontrolable.
Lejos de funcionar como simples complementos, estas habilidades se convierten en una parte esencial del combate. Saber cuándo utilizarlas y cómo combinarlas con las armas definitivas añade una capa táctica que busca diferenciar al juego de otras experiencias similares centradas exclusivamente en el crecimiento automático del personaje.
Durante las partidas también aparecerán desafíos opcionales conocidos como pruebas o trials. Superarlos permitirá desbloquear nuevas habilidades activas o potenciar las que ya forman parte de la configuración del jugador. Este sistema introduce pequeñas decisiones de riesgo y recompensa que pueden alterar completamente la dirección de una partida.
El ritmo de la aventura está estructurado en varias fases. Primero será necesario sobrevivir a una zona convencional mientras aumenta la presión enemiga. Después llegará el momento de interrumpir un Ritual Siege antes de que un gigante dormido despierte con toda su fuerza. Superado ese desafío, el jugador deberá enfrentarse a un jefe principal y repetir el ciclo en nuevos biomas con amenazas cada vez más peligrosas.
Además de estos gigantes, el mundo estará poblado por minibosses y enemigos especiales que aparecerán durante la exploración, obligando a adaptar continuamente la estrategia y evitando que las partidas caigan en la repetición.
Un roguelite con modo infinito y una propuesta pensada para crecer en Steam
La estructura general de Where Giants Fall no termina al derrotar al último gran enemigo. Tras superar el jefe final, la experiencia da paso a un Modo Infinito donde el único objetivo es resistir el mayor tiempo posible frente a oleadas de dificultad creciente. Esta modalidad busca ofrecer un desafío adicional para quienes disfrutan optimizando builds y poniendo a prueba las combinaciones más poderosas.
Los escenarios se generan de forma procedural y presentan variaciones constantes en el terreno, la distribución de enemigos y los eventos que aparecen durante la partida. A ello se suman sistemas como las balizas especiales, las elecciones de mejora, los objetos pasivos y las recompensas aleatorias, que contribuyen a que cada recorrido tenga una identidad propia.
El proyecto está siendo desarrollado para PC a través de Steam y sus creadores también trabajan con la compatibilidad para Steam Deck como uno de sus objetivos principales. Otro de los aspectos destacados es su modelo de negocio: se tratará de un juego de compra única, sin microtransacciones ni sistemas adicionales de monetización.
Con una fórmula que combina acción automática, habilidades manuales y enfrentamientos contra enormes criaturas capaces de cambiar el curso de la partida, Where Giants Fall quiere abrirse paso dentro de un género cada vez más competitivo. Su propuesta apuesta por convertir cada carrera en una historia distinta, donde la estrategia y el momento exacto de activar un poder pueden ser tan importantes como el propio arsenal del jugador.