A principios de esta semana, los servidores de Xbox sufrieron una interrupción prolongada que dejó a numerosos jugadores sin acceso a sus juegos digitales. Sin embargo, algunos usuarios también denunciaron que no podían ejecutar títulos en formato físico, incluso utilizando discos. Ahora, mientras la compañía continúa explicando lo ocurrido, el director de tecnología de Xbox, Scott Van Vliet, asegura que esa situación nunca debió producirse y confirma que una futura actualización impedirá que una caída similar vuelva a bloquear el acceso a los juegos físicos.
El pasado 27 de julio, una parte importante de la infraestructura en línea de Xbox dejó de funcionar. Como consecuencia, muchos jugadores no pudieron iniciar sesión ni acceder a su biblioteca digital. Horas después, una vez restablecido el servicio, Van Vliet publicó un extenso comunicado en X, donde atribuyó el incidente a un fallo en un servicio externo de licencias que desencadenó una serie de problemas adicionales.
Aunque el directivo prometió una revisión completa del incidente, su explicación inicial no abordó por qué algunos jugadores aseguraban que tampoco podían utilizar sus juegos en disco en consolas desconectadas de internet. Posteriormente, en declaraciones a The Verge, reconoció que Xbox ya está investigando esa incidencia y dejó claro que ese comportamiento no era el esperado.
«Estamos analizando los informes de algunos jugadores que no pudieron acceder a sus juegos en disco durante la interrupción del servicio», explicó Van Vliet. «Las comprobaciones de licencias para juegos físicos no deberían impedir el acceso a esos títulos, y así es como el sistema está diseñado para funcionar».
El responsable tecnológico confirmó que los juegos físicos sí realizan verificaciones de licencia, pero subrayó que estas no tendrían que impedir su funcionamiento ni durante una caída de los servidores ni cuando la consola está en modo sin conexión. Según explicó, Xbox ya ha identificado el problema que provocó que algunas consolas no pudieran utilizar correctamente las llamadas «licencias almacenadas», que son precisamente las que permiten validar el acceso a los juegos cuando no existe conexión a internet.
«El modo sin conexión también está diseñado para depender de esas licencias almacenadas», añadió Van Vliet.
Como solución, Xbox lanzará próximamente una actualización destinada a corregir este comportamiento. De esta forma, si vuelve a producirse una interrupción de los servicios en línea, los usuarios deberían poder seguir disfrutando de sus juegos en formato físico sin ningún inconveniente, incluso sin conexión a internet.
La compañía espera que el problema quede completamente resuelto con este parche. De lo contrario, el temor de muchos jugadores a depender de sistemas de verificación en línea seguiría creciendo, especialmente en un momento en el que la industria avanza cada vez más hacia un futuro dominado por la distribución exclusivamente digital.
Este artículo ha sido traducido de Kotaku US por Agustín Azcarate. Aquí podrás encontrar la versión original.