En la feroz batalla por la atención del espectador, el modelo híbrido ha demostrado ser el rey absoluto. Mientras los servicios de streaming tradicionales luchan por ajustar sus márgenes de beneficio únicamente con suscripciones, el titán de los vídeos en internet ha jugado a dos bandas —publicidad y contenido premium— con una eficacia demoledora. Los resultados del cierre fiscal de 2025 no dejan lugar a dudas: la plataforma ha dejado de ser un simple repositorio de vídeos para convertirse en una infraestructura económica que rivaliza con el poderío histórico de Disney.
El sorpasso histórico en cifras
Los datos publicados este febrero de 2026 han dejado a Wall Street en estado de shock. YouTube ha generado más de 60.000 millones de dólares en ingresos anuales, sumando tanto la publicidad como sus servicios de suscripción. Esta cifra es un mazazo directo para Netflix, que cerró el mismo ejercicio con 45.180 millones de dólares. Con esta brecha, la plataforma de Google se consolida como la segunda empresa de entretenimiento más grande del mundo por ingresos, solo superada por los 95.700 millones de Disney.
Sundar Pichai, CEO de Alphabet, ha destacado que el éxito no solo viene de los anuncios. La compañía ya cuenta con más de 325 millones de suscripciones de pago en sus servicios de consumo, impulsadas por YouTube Premium, YouTube Music (que alcanzó los 125 millones de usuarios) y Google TV. No obstante, la publicidad sigue siendo el motor principal: solo en el cuarto trimestre de 2025, los ingresos publicitarios rozaron los 11.400 millones de dólares, a pesar de quedarse ligeramente por debajo de las expectativas de los analistas debido a una bajada en el gasto político tras las elecciones.
YouTube generated more than $60 billion in revenue in 2025, making it bigger than Netflix ($45 billion) pic.twitter.com/rKsj3cVutJ
— Dexerto (@Dexerto) February 5, 2026
El futuro es la IA (y las facturas de 180.000 millones)
Lejos de conformarse con el trono actual, Alphabet ha anunciado un plan de inversión agresivo que ha hecho temblar el mercado. Para 2026, la compañía prevé unos gastos de capital (CapEx) de entre 175.000 y 185.000 millones de dólares, prácticamente duplicando lo invertido en 2025. El objetivo es claro: liderar la carrera de la Inteligencia Artificial. Sundar Pichai ha confirmado que estas inversiones ya están dando resultados, con el modelo Gemini 3 procesando más de 10.000 millones de tokens por minuto.
Para el usuario de a pie, esta tecnología se traducirá en herramientas de creación mucho más potentes. Según Neal Mohan, CEO de YouTube, más de un millón de canales ya utilizan herramientas de IA diariamente. Además, la plataforma está redoblando esfuerzos para combatir el «AI slop» o contenido de baja calidad generado automáticamente, buscando que la IA sirva para expandir la creatividad y no para inundar el feed de contenido repetitivo.
La conquista del salón y los derechos de los Oscar
La estrategia para 2026 también pasa por transformar la televisión tradicional. YouTube TV lanzará a principios de este año más de 10 planes específicos por géneros (deportes, noticias, entretenimiento), buscando ofrecer una alternativa más barata y flexible al paquete básico actual. Además, se integrará una función de multivista totalmente personalizable, permitiendo ver varios canales en directo de forma simultánea.
Pero el gran golpe de efecto ha sido el robo de una de las joyas de la corona de la televisión abierta. YouTube ha firmado un acuerdo de exclusividad global con la Academia de Cine para emitir la ceremonia de los Oscar entre 2029 y 2033, arrebatándole los derechos a la cadena ABC tras 50 años de historia. Con acuerdos de este calibre y un consumo de podcasts en TV que ha crecido un 70% en el último año, YouTube está dejando claro que su meta no es solo ser una aplicación en tu móvil, sino el centro absoluto de todo tu entretenimiento digital.