A medio camino entre la libertad constructiva de Minecraft y la épica industrial de Armageddon, Astromine propone una aventura espacial donde la destrucción es tan importante como la creación. Alientrap Games lleva años experimentando con mundos voxel, y aquí aprovecha esa tecnología para dar forma a planetas esféricos que pueden erosionarse, romperse, perforarse y, si la situación lo exige, explotarse por completo.
Mundos que responden a cada golpe
Cada planeta es distinto: terrenos volcánicos, superficies heladas, atmósferas tóxicas o zonas plagadas de vida alienígena hostil. Y lo más llamativo es que todo se destruye: desde la corteza hasta el núcleo. Las expediciones implican cavar túneles, desenterrar minerales raros y generar cadenas de extracción que pueden venirse abajo si la física juega en contra. Un soporte mal calculado o un incendio descontrolado pueden hacer colapsar una base entera.
El sistema de materiales es totalmente físico:
- La madera se incendia y se derrumba.
- El hierro permite levantar estructuras colosales.
- Los sistemas eléctricos alimentan redes que deben mantenerse estables para evitar apagones letales.
La supervivencia exige pensar como ingeniero tanto como explorador.
Cooperativo espacial para construir… y sobrevivir
El juego está diseñado para jugar en equipo. Cada misión supone aterrizar en un planeta procedural, extraer recursos, construir instalaciones e incluso fabricar naves para la siguiente expedición. Todo mientras se lidia con incendios, derrumbes y criaturas alienígenas que harán del viaje un desafío continuo.
Astromine llegará a PC vía Steam en 2026 y ya ha mostrado su primer tráiler, con minas colapsando, bases ardiendo y planetas desintegrándose bajo el esfuerzo de los jugadores.
[Fuente: Blue’s News]