El 100% de aprobación en Rotten Tomatoes y su disponibilidad digital
Dirigida por el cineasta británico Remi Weekes, la película de terror psicológico Casa ajena (His House, 2020) ostenta una de las calificaciones perfectas más codiciadas de la industria cinematográfica: un 100% de valoraciones positivas por parte de la crítica en el portal Rotten Tomatoes. El largometraje forma parte del catálogo global de Netflix.
Aclaración sobre las métricas: El porcentaje en Rotten Tomatoes no representa una calificación numérica perfecta (un 10 absoluto), sino el consenso de los analistas que han valorado el filme de manera favorable. La cinta mantiene puntuaciones más moderadas en portales de valoración media del público como IMDb (6,4) o FilmAffinity (5,5).
Mitología sudanesa y drama social de los refugiados
La historia sigue a Bol y Rial Majur (interpretados por Sope Dirisu y Wunmi Mosaku), una pareja de refugiados que logra escapar de la devastadora guerra civil en Sudán del Sur para solicitar asilo en Reino Unido. Al ser realojados en una vivienda deteriorada en las afueras de la ciudad, descubren que el lugar está habitado por una fuerza sobrenatural arraigada en sus propias raíces.
A diferencia de las producciones comerciales tradicionales de casas encantadas, la propuesta de Weekes destaca por:
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Inspiración folclórica: Incorporación de criaturas y entes provenientes de las leyendas culturales y la mitología de África Oriental (como la figura del Apeth o «brujo de la noche»).
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Terror psicológico: Uso del suspenso y la atmósfera opresiva por encima del recurso del susto rápido (jumpscare).
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Paralelismo con el trauma: Exploración del duelo, la culpa del superviviente y las barreras de integración que afronta la población migrante.
Una revelación del cine de género contemporáneo
Casa ajena se posiciona como una obra clave dentro de la corriente del «terror con trasfondo social», compartiendo espacio con referentes del género contemporáneo. Su dirección artística, sumada al manejo de la iluminación en espacios cerrados, convierte la experiencia en una representación claustrofóbica sobre cómo las huellas del pasado pueden resultar más aterradoras que las manifestaciones sobrenaturales.