Me encanta coleccionar juegos físicos, pero sé que los juegos digitales no son tan malos. Cambiar sin problemas entre lo que tengo en mi biblioteca de PlayStation 5 es mucho menos complicado que si tuviera que levantarme y cambiar de disco cada vez. Tampoco tengo que preocuparme de que la biblioteca de mi consola genere desorden físico real en casa, ni de que un juego digital se pierda o se rompa. Pero tampoco tengo ningún control sobre lo que Sony decida hacer con mis compras digitales, si son compatibles con hardware futuro o incluso si siguen siendo jugables en un mundo donde los servidores de PSN acaben cerrándose. ¿Cuál es la solución? Nos encantaría conocer vuestras ideas.

Aunque mi primera opción sería que Sony se retirara de su decisión de acabar con los discos de PlayStation por completo, también merece la pena pensar en cómo debería mejorar la propiedad de juegos digitales en un ecosistema de videojuegos totalmente digital. Kotaku dio la noticia de cómo podría ser esto a principios de esta semana. El representante Ritchie Torres anunció planes para llevar al Congreso una legislación que suponga el primer paso hacia la codificación de los derechos de propiedad digital. Esto es lo que él cree que la Comisión Federal de Comercio debería garantizar a los jugadores:

Los consumidores deben tener derecho a poseer, derecho a jugar y a transferir los juegos que compren. Un juego que puede ser retirado en cuanto una empresa lo cancela no es una compra. Es un alquiler disfrazado de venta. Las familias del Bronx y de todo el país ahorran para comprar estos juegos, y merecen algo mejor que una licencia que puede desaparecer en cualquier momento. La Ley Power To The Players garantiza que los consumidores sean dueños de lo que compran y puedan seguir jugando mucho después de que una empresa se marche.

Esto es, en la práctica, un modelo para los derechos digitales del consumidor que Torres desearía ver consagrados en la ley, pero aún quedan muchos detalles por resolver, especialmente para las empresas que tendrían que cambiar su forma de hacer negocios para adaptarse al cambio, o como le gusta llamar a Torres, una «restauración a la norma» de la propiedad de juegos durante la mayor parte de la historia del medio. Una gran pregunta es si se permitirían excepciones para ciertos lanzamientos multijugador online, o si esos juegos tendrían que incluir algún tipo de conexión P2P para que terceros puedan seguir alojando partidas mucho después de que la empresa que lanzó el juego haya pasado página.

Otra sería cómo facilitar el intercambio de juegos digitales. Algunos han sugerido utilizar la tecnología blockchain para mantener una base de datos de copias digitales únicas que puedan revenderse en mercados privados. Probablemente Sony preferiría seguir dando a los jugadores la opción de comprar discos antes que renunciar a ese nivel de control sobre su ecosistema digital. Pero también hemos visto que iniciativas como la de Xbox de disco a digital pueden ofrecer a la gente más flexibilidad en la compra de sus juegos. Sin embargo, hay algunas cosas que parecen bastante obvias: no se debería permitir que las plataformas destruyan unilateralmente, las dejen inútiles o te bloqueen el acceso a colecciones digitales en las que has invertido cientos de horas y dinero. Debería, como mínimo, poder regalar mi cuenta de Steam a mis hijos, algo que actualmente no está permitido.

A Kotaku le encantaría saber qué crees que se debería hacer. Cuéntanos tu opinión sobre la propiedad de juegos digitales y cómo debería mejorarse, y posiblemente incluiremos tu respuesta en un resumen que se publicará la próxima semana. Considera esto el regreso de la larga serie de hilos abiertos Tell Us/Kotaku Asks, que ha estado inactiva durante mucho tiempo.

Este artículo ha sido traducido de Kotaku US por Agustín Azcarate. Aquí podrás encontrar la versión original.

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