4. Aplastado por un cristal (Destino final 2)

Pocas muertes en el Destino final La serie se siente tan sorprendentemente mundana, y por lo tanto inolvidable, como la muerte del cristal en Destino final 2Tim Carpenter (James Kirk) no muere en una elaborada trampa mortal ni en una explosión de fuego; es aplastado a plena luz del día por una lámina de vidrio que cae y aparece casi de la nada. No hay tiempo para procesarlo, no hay palabras finales, solo el estruendo ensordecedor y la horrible silencio que sigue. Lo que lo hace tan inquietante es lo fácil que es imaginarlo en la vida real. Los accidentes en la construcción ocurren. La gente camina debajo de los andamios todos los días. Es rápido, brutal e indiferente, y es exactamente por eso que se queda contigo mucho después de que aparezcan los créditos finales.