Después de convertir a un simple encargado de edificio en uno de los personajes más manipuladores y fascinantes del streaming latinoamericano, los creadores de El encargado parecen listos para explorar otro ambiente igual de tóxico… pero muchísimo más poderoso.
Y esta vez no habrá consorcios.
Habrá tribunales.
Zambrano será la nueva serie original de Disney+ y funcionará como el primer spin-off oficial del universo de El encargado. La producción llegará recién en 2027, pero ya empezó a llamar la atención por algo bastante evidente: quiere llevar el estilo incómodo, cínico y satírico de la serie original directamente al corazón del sistema judicial.
En el centro de la historia aparece Matías Zambrano, interpretado por Gabriel Goity.
Un abogado penalista exitoso, brillante frente a los tribunales… y completamente desordenado fuera de ellos.
Pero lo interesante no parece ser solamente el personaje.
Lo verdaderamente atractivo es el mundo que la serie quiere mostrar alrededor suyo: jueces, operadores, corrupción silenciosa, favores políticos y toda esa maquinaria gris que normalmente funciona lejos de las cámaras.
Y honestamente, parece el escenario perfecto para Cohn y Duprat.
Los creadores de El encargado ahora apuntan al sistema judicial
Desde hace años, Mariano Cohn y Gastón Duprat construyeron prácticamente una marca propia alrededor de personajes moralmente ambiguos.
Sus historias suelen girar alrededor de figuras carismáticas, inteligentes y profundamente manipuladoras que utilizan sistemas corruptos para sobrevivir o acumular poder. Y justamente por eso Zambrano parece encajar perfectamente dentro de ese universo creativo.
Porque el personaje principal no será un héroe clásico.
Matías Zambrano es descrito como un abogado exitoso atrapado en una vida personal completamente caótica. Un hombre que entiende perfectamente cómo funcionan las zonas grises del poder judicial y que parece moverse cómodamente dentro de ellas.
Eso probablemente sea lo más interesante de la serie.
No parece interesada en mostrar corrupción de manera exagerada o caricaturesca. Todo apunta a algo mucho más incómodo: pequeñas negociaciones, cinismo cotidiano y personas normalizando constantemente comportamientos moralmente cuestionables mientras continúan funcionando dentro del sistema.
Y ahí es donde el tono de El encargado podría trasladarse perfectamente al ámbito judicial.

Disney+ apuesta por una comedia negra mucho más incómoda y política
Aunque la serie está presentada como una mezcla de drama judicial y comedia negra, el proyecto parece inclinarse bastante hacia el humor incómodo y la sátira social que ya caracterizaban a El encargado.
Especialmente porque el sistema judicial funciona como un escenario ideal para eso.
Abogados mediáticos, relaciones de poder invisibles, corrupción elegante y personajes intentando sostener apariencias mientras todo alrededor se vuelve éticamente dudoso. La serie podría explotar justamente esa tensión entre profesionalismo público y decadencia privada.
Y el personaje de Zambrano parece construido exactamente alrededor de esa contradicción.
Por un lado, un abogado extremadamente competente.
Por otro, alguien incapaz de mantener orden en su propia vida.
Ese tipo de personajes suelen funcionar especialmente bien dentro del estilo narrativo de Cohn y Duprat, donde muchas veces el verdadero conflicto no pasa por “buenos contra malos”, sino por personas intentando justificar constantemente sus propias miserias.
Además, el hecho de que la serie expanda oficialmente el universo de El encargado también deja abierta la posibilidad de conexiones, referencias o incluso apariciones cruzadas entre personajes.
Y considerando el éxito enorme que tuvo la serie protagonizada por Guillermo Francella, Disney+ claramente quiere convertir este universo en una franquicia mucho más grande.
El spin-off que podría mostrar la versión más oscura del universo El encargado
Lo interesante de Zambrano es que parece llevar la crítica social de El encargado a un nivel todavía más delicado.
Porque mientras la serie original jugaba con dinámicas de manipulación cotidiana dentro de un edificio, aquí el escenario involucra directamente instituciones de poder reales. Tribunales, corrupción judicial y operadores moviéndose detrás de escena convierten todo el proyecto en algo mucho más político e incómodo.
Y probablemente ahí esté gran parte de su potencial.
La justicia suele aparecer en televisión desde lugares bastante idealizados: abogados heroicos, fiscales incorruptibles o juicios épicos donde siempre termina triunfando la verdad.
Pero Zambrano parece querer mostrar exactamente lo contrario.
Un sistema lleno de ambigüedades donde el talento profesional muchas veces convive perfectamente con el oportunismo, la manipulación y el desgaste moral.
Y si mantiene el mismo tono ácido y provocador de El encargado, la serie podría terminar convirtiéndose en una de las producciones argentinas más incómodas y comentadas del streaming cuando finalmente llegue en 2027.
Porque cuanto más poder tienen los personajes dentro de este universo… más peligrosos parecen volverse.