Saltar al contenido

El Coyote finalmente hará lo que nadie esperaba: demandará a Acme por arruinarle la vida durante décadas

Después de años explotando, cayendo al vacío y siendo aplastado por sus propios inventos, el Coyote tomará una decisión histórica en la nueva película híbrida de Looney Tunes. Y esta vez, el caos ocurrirá dentro de un tribunal.

Durante generaciones, millones de personas vieron exactamente la misma historia repetirse una y otra vez: el Coyote comprando inventos absurdos, preparando trampas imposibles y terminando destruido por culpa de explosiones, cohetes defectuosos o yunques cayendo desde el cielo.

Siempre era gracioso.

Hasta que alguien finalmente se hizo una pregunta bastante lógica: ¿y si el verdadero problema nunca fue el Coyote… sino la empresa que le vendía todos esos productos?

Esa es la idea completamente delirante detrás de Coyote vs. Acme, la nueva película que mezclará acción real y animación clásica para transformar décadas de accidentes de Looney Tunes en una gigantesca batalla legal.

Y sí: el Coyote demandará oficialmente a Acme.

La película llegará a los cines el 27 de agosto de 2026 y ya se perfila como uno de los proyectos más extraños, nostálgicos y potencialmente caóticos que Hollywood haya intentado hacer con personajes clásicos de animación.

Porque detrás de la comedia absurda hay algo todavía más divertido: tomar una lógica de caricatura completamente normalizada y tratarla como si fuera un caso judicial real.

 Kotaku 2026 05 21t174946.391
© PATHTV

El juicio más ridículo de la historia del cine… y probablemente uno de los más geniales

La premisa de Coyote vs. Acme funciona precisamente porque convierte una broma histórica en algo “serio”.

Después de décadas fallando en cada intento de atrapar al Correcaminos, el Coyote finalmente se cansa de sufrir accidentes imposibles provocados por los productos defectuosos de Acme Corporation. Cohetes que explotan antes de tiempo, catapultas mal diseñadas, trampas que se vuelven en su contra y explosivos capaces de destruir montañas enteras.

Todo comprado a la misma compañía.

Así que decide hacer lo único racional que nunca había intentado: contratar un abogado y llevar a Acme a juicio.

Ahí entra Will Forte, quien interpretará al abogado humano dispuesto a representar al personaje animado en una batalla legal tan absurda como gigantesca. Del otro lado aparecerá John Cena como el representante corporativo encargado de defender a Acme a cualquier costo.

Y honestamente, esa combinación ya parece una caricatura por sí sola.

Lo interesante es que la película no busca esconder su tono ridículo. Todo lo contrario. El proyecto parece abrazar completamente el caos de los dibujos clásicos mientras lo mezcla con sátira empresarial, humor judicial y referencias constantes a décadas de historia animada.

Y ahí es donde podría encontrar algo muy distinto al típico reboot nostálgico.

Hollywood quiere recuperar el espíritu clásico de los Looney Tunes

En los últimos años, muchas franquicias animadas regresaron al cine intentando modernizar personajes clásicos para nuevas generaciones. Algunas funcionaron. Otras terminaron perdiendo completamente aquello que las hacía especiales.

Pero Coyote vs. Acme parece entender bastante bien cuál es la esencia de los Looney Tunes: violencia caricaturesca llevada a niveles absurdos y personajes atrapados eternamente dentro de una lógica imposible.

La diferencia es que esta vez el Coyote deja de ser solamente la víctima cómica.

La película toma décadas de humillaciones y las transforma en el centro emocional del relato. Porque detrás de cada explosión hay algo bastante curioso: el personaje nunca se rinde. Sigue comprando productos, sigue intentando capturar al Correcaminos y sigue convencido de que el próximo plan funcionará.

Hasta ahora.

El juicio se convierte entonces en una especie de revancha existencial contra la empresa que literalmente construyó toda su miseria.

Y cuanto más seria intenta ser la película con ese concepto, más graciosa parece volverse.

Especialmente porque Acme siempre funcionó como una sátira exagerada del consumismo y las corporaciones gigantes capaces de vender cualquier cosa sin importar las consecuencias. Llevar esa idea a un tribunal abre la puerta a un nivel de humor completamente diferente al de los dibujos originales.

Más meta. Más absurdo. Y probablemente mucho más caótico.

 Kotaku 2026 05 21t174958.698
© PATHTV

La película que estuvo a punto de desaparecer y ahora quiere convertirse en fenómeno

Parte de la enorme expectativa alrededor de Coyote vs. Acme también tiene que ver con todo lo ocurrido detrás de cámaras. Durante un tiempo, el proyecto quedó envuelto en incertidumbre y parecía destinado a desaparecer antes de llegar al público.

Eso transformó a la película en una especie de mito moderno dentro de internet. Un film terminado que muchos pensaban que jamás verían.

Ahora, su estreno oficial no solo representa el regreso del Coyote al cine. También funciona como una segunda oportunidad para una producción que terminó generando curiosidad incluso antes de lanzar un tráiler definitivo.

Y quizá ahí está la parte más interesante de todo.

Porque la película parece entender perfectamente algo que Hollywood a veces olvida: los personajes clásicos no necesitan convertirse en versiones oscuras o hiperrealistas para volver relevantes. A veces alcanza con tomar la lógica absurda que siempre tuvieron… y llevarla un paso más lejos.

En este caso, literalmente hasta una corte judicial.

You May Also Like