La franquicia de los asesinos está a punto de entrar en un terreno desconocido. Tras años de apostar por la fórmula del RPG de mundo abierto masivo, las filtraciones más recientes sobre Assassin’s Creed Hexe dibujan un panorama radicalmente distinto. Tras una profunda reestructuración interna en Ubisoft Montreal, el proyecto que prometía brujería y misterio ha mutado en algo mucho más crudo y técnico, buscando recuperar la esencia narrativa que definió a la saga en sus inicios, pero con un envoltorio de puro horror cinematográfico.
Este cambio de dirección no ha estado exento de turbulencias. La salida de directores clave ha obligado a la compañía a replantear los tiempos de entrega, priorizando la calidad y la cohesión de una propuesta que pretende ser la más «adulta» y arriesgada hasta la fecha.
Elsa y el rediseño del movimiento humano
La protagonista absoluta de esta entrega será Elsa, quien se presenta como la única opción jugable, rompiendo la tendencia de elección de género de los últimos títulos. Pero lo verdaderamente revolucionario reside en cómo se moverá. Ubisoft ha dado un paso inédito al contratar contorsionistas profesionales para las sesiones de captura de movimiento (mocap).
El objetivo es rediseñar por completo el parkour y el sistema de combate. En un contexto donde Elsa debe pasar desapercibida en un entorno hostil y supersticioso, sus movimientos serán más fluidos, antinaturales y adaptados a espacios cerrados o boscosos. Olvida las animaciones recicladas de entregas anteriores; Hexe busca que el jugador sienta la tensión en cada salto y cada ejecución, apostando por una agilidad que roza lo inquietante.
Adiós a la magia, hola a la alquimia realista
Bajo el mando de Jean Guesdon, una de las mentes maestras detrás de los mejores años de la saga, el juego ha sufrido un ajuste conceptual importante. Se ha eliminado cualquier atisbo de «magia fantástica» para centrarse en un enfoque histórico y realista. En lugar de hechizos, Elsa utilizará conocimientos de alquimia y botánica, herramientas que en el siglo XVI eran vistas como brujería por la Inquisición, pero que en el juego tendrán una base científica y funcional.
Este enfoque busca que el jugador se sienta vulnerable. Sin niveles de poder que nos conviertan en semidioses, la supervivencia dependerá del ingenio y del uso de sustancias químicas para crear distracciones o trampas. El retraso del lanzamiento hasta 2027 se justifica precisamente por este cambio de timón: Ubisoft no quiere otro lanzamiento apresurado, sino una experiencia lineal y potente que redefine el género de acción y sigilo.
El retorno del Mentor: ¿Volverá Ezio Auditore?
Entre todas las filtraciones, una ha hecho estallar los foros de la comunidad: el posible regreso de Ezio Auditore. Aunque cronológicamente el legendario asesino italiano ya habría fallecido para la época en la que se ambienta el juego, los rumores apuntan a una aparición en forma de mentor espiritual o mediante grabaciones de memorias (discos de memoria similares a los de Revelations).
Su papel sería fundamental para guiar a Elsa en la reconstrucción de una Hermandad diezmada por la Caza de Brujas. De confirmarse, sería el puente perfecto entre la nostalgia de los fans veteranos y la nueva dirección sombría de la franquicia. Con una estructura menos centrada en el relleno de misiones secundarias y más enfocada en una atmósfera de terror constante, Assassin’s Creed Hexe se perfila como el título que podría salvar la identidad de Ubisoft.