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El juego que nació bajo la sombra de la copia: por qué ‘Pickmos’ ha cambiado su nombre para intentar sobrevivir

Anunciado hace apenas unas semanas como la nueva alternativa a los juegos de captura de monstruos, el proyecto de PocketGame ha decidido dar un giro estratégico. Tras ser tildado como "la imitación de la imitación", el estudio busca una nueva identidad antes de su estreno en PC.

En la industria de los videojuegos, el éxito ajeno suele ser la semilla de nuevas tendencias, pero también de polémicas inagotables. Desde que Palworld rompió todos los esquemas de ventas a principios de año, una oleada de títulos ha intentado replicar su fórmula de supervivencia, construcción y recolección de criaturas. Sin embargo, no todos han recibido la misma calurosa bienvenida. Uno de los proyectos más señalados por la comunidad, originalmente bautizado con un nombre que recordaba demasiado a sus referentes, ha tenido que pasar por el quirófano de la imagen corporativa antes de que la presión del público terminara por hundir su reputación.

El juego en cuestión, que hasta hace unos días conocíamos como Pickmon, ha iniciado un proceso de metamorfosis. El cambio, aunque sutil en la escritura, es un movimiento desesperado del estudio PocketGame para alejar su obra del estigma de ser una «versión descafeinada» de lo que Game Freak o la propia Pocketpair han consolidado en el mercado.

El paso de Pickmon a Pickmos: ¿cambio real o cosmético?

La noticia saltó directamente desde la plataforma de Valve, donde la ficha del proyecto fue actualizada silenciosamente. El juego ahora se presenta bajo el nombre de Pickmos, una modificación que, según sus desarrolladores, responde a una búsqueda de coherencia con el trasfondo del mundo que están construyendo. En un comunicado oficial en Steam, el estudio justificó el cambio asegurando que el nuevo nombre representa «un gran cosmos» y un ecosistema completo, otorgando una «presencia más poderosa» a la aventura.

No obstante, esta explicación no ha convencido a un sector importante de los jugadores. La controversia reside en un detalle que muchos consideran contradictorio: a pesar de que el título del juego ha cambiado, las criaturas que habitan su mundo abierto se seguirán llamando oficialmente Pickmon. Para los críticos, este movimiento parece una maniobra puramente estética para evitar que el algoritmo de búsqueda y los comentarios negativos lo asocien directamente con la «imitación» de marcas registradas, sin abordar realmente el problema de su falta de identidad visual.

Bajo el radar de las comparaciones constantes

Desde su primera aparición pública, el ahora llamado Pickmos ha tenido que lidiar con comparaciones constantes. No se trata solo del nombre; gran parte de la comunidad ha señalado similitudes visuales y conceptuales que rozan lo sospechoso con el reciente fenómeno de Palworld. El título mantiene intacta su propuesta de supervivencia en mundo abierto, donde el jugador debe explorar, construir su propia base, automatizar procesos industriales y, por supuesto, capturar criaturas para que trabajen a su servicio.

Este escenario pone de relieve la fatiga que empieza a sentir parte del público ante el aluvión de juegos que parecen seguir una receta prefabricada tras el éxito del survival de Pocketpair. Mientras Pickmos sigue listado en Steam sin una fecha de lanzamiento concreta, el estudio se enfrenta al reto de demostrar que su «cosmos» tiene algo genuino que ofrecer, más allá de un cambio de letras diseñado para esquivar las malas miradas de los fans más puristas de la caza de monstruos.

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