En 2026, el streaming deja mucho que desear. Las películas y las series están repartidas entre una docena de servicios y aplicaciones que no dejan de empeorar y encarecerse. Pero no siempre fue así. Hubo una época, hace muchos años, en la que ibas a un local para alquilar una película. Elegías una cinta VHS, quizá una bebida y algún dulce, y regresabas a casa para ver el último estreno. No puedes volver atrás en el tiempo, pero sí puedes jugar a Retro Rewind – Video Store Simulator, un nuevo lanzamiento en Steam que te permite gestionar uno de esos videoclubes clásicos.
Disponible ya en PC, Retro Rewind es uno más de esos simuladores de tiendas que llevan años inundando Steam. He jugado a muchos de ellos, y la mayoría carecen de personalidad, como si hubieran salido de una cadena de montaje. No es el caso de Retro Rewind, que está lleno de encanto y carácter.
Cada elemento de este simulador transmite el cuidado de sus creadores. También da la sensación de que los desarrolladores crecieron visitando lugares como Blockbuster y otros videoclubes de barrio, ya que Retro Rewind captura a la perfección esa atmósfera. Las carátulas ficticias de las películas evocan claramente mediados de los 90. Además, puedes decorar tu tienda como se hacía en aquella época, con pósteres de películas y alfombras llamativas con motivos de palomitas. Los clientes a veces devuelven las películas con retraso, lo que te obliga a cobrar una penalización (o no), y algunos incluso rompen las cintas, obligándote a tirarlas a la basura. Descanse en paz. Y sí, a lo largo del día tendrás que apartarte para rebobinar las cintas VHS antes de volver a colocarlas en las estanterías.
Como en otros simuladores del género, la base consiste en empezar desde cero y hacer crecer tu negocio poco a poco: más estanterías, mejores películas y nueva decoración, hasta llegar incluso a contratar empleados para ayudarte a gestionar el local a medida que se expande. En Retro Rewind, este proceso nunca se vuelve tedioso. Por ejemplo, reponer películas resulta especialmente satisfactorio: puedes llevar hasta 10 a la vez y soltarlas cuando quieras. De hecho, deberías hacerlo al menos una vez, porque produce un sonido magnífico. Cada cinta es un objeto físico que emite un golpe de plástico muy satisfactorio al caer en la caja de devoluciones, en el suelo o sobre el mostrador cuando un cliente la deja para que la registres.
Retro Rewind también incluye numerosos eventos y elementos que alteran la rutina diaria de un videoclub. Los fines de semana son más concurridos. Las festividades y el clima influyen en el tipo de películas que busca la gente. Los eventos locales pueden atraer multitudes. Y los estrenos, aunque son caros de adquirir, ayudan a atraer más clientes y se alquilan a un precio mayor, lo que facilita generar ingresos para comprar más estanterías o ampliar el catálogo.
Y atención, porque de vez en cuando aparece una figura sospechosa detrás del local con películas pirata y contenido para adultos. Son más baratos que los productos adquiridos por vías legales, pero algunos clientes pueden no sentirse cómodos al verlos en la misma estantería que las películas que han venido a alquilar.

Solo llevo unas pocas horas con Retro Rewind y ya tengo ganas de volver a mi videoclub, ayudar a los clientes a encontrar una buena película, atender el teléfono y reponer el catálogo. Además, quiero descubrir qué nuevos títulos llegan y ampliar la tienda para poder alquilar aún más películas a más personas.
Sí, en muchos aspectos no deja de ser un trabajo, pero es un trabajo que prácticamente ya no existe. Los videoclubes han desaparecido. El streaming los eliminó. Y eso resulta triste. Pero al menos Retro Rewind está aquí para ofrecer una especie de máquina del tiempo digital que nos transporta a una época en la que las películas venían en grandes cajas de plástico y no eran recomendadas por un algoritmo de inteligencia artificial.
Este artículo ha sido traducido de Kotaku US por Agustín Azcarate. Aquí podrás encontrar la versión original.