Los roguelike y los juegos de construcción de mazos han encontrado en los últimos años una fórmula muy popular: combates estratégicos, cartas que definen habilidades y partidas que cambian en cada intento. Pero algunos desarrolladores están empezando a experimentar con ideas más extrañas dentro de ese esquema. Uno de los lanzamientos más recientes mezcla magia caótica, humor negro y una misión sorprendentemente personal que empuja al protagonista a atravesar escenarios llenos de peligros.
Un escape caótico que comienza con una misión inesperada
En muchos juegos de fantasía, el héroe inicia su aventura para derrotar a un enemigo legendario o salvar un reino en peligro. Aquí la motivación es mucho más sencilla, y quizá también más urgente: llegar a tiempo a una fiesta familiar.
Ese es el punto de partida de Pluto, un nuevo roguelike con mecánicas de construcción de mazos que acaba de estrenarse en PC a través de Steam. El juego sigue la historia de un mago encarcelado por delitos relacionados con la magia, que despierta de un extraño sueño con una sola idea en mente.
Debe escapar.
No para conquistar poder ni buscar venganza, sino para asistir al cumpleaños de su sobrina. Ese detalle introduce desde el principio un tono peculiar que mezcla comedia negra con situaciones absurdas.
El problema es que salir de la prisión no será precisamente sencillo. El camino hacia la libertad atraviesa ruinas malditas, criptas abandonadas y bosques asfixiantes donde habitan criaturas grotescas que parecen sacadas de pesadillas.
Además, los guardianes de la prisión no están dispuestos a dejarlo escapar fácilmente. A lo largo del recorrido persiguen al protagonista por corredores estrechos y escenarios llenos de peligros mágicos.
Cada intento de fuga se convierte así en una carrera improvisada contra enemigos, trampas y decisiones tácticas que pueden cambiar el rumbo de la partida.
El mundo que rodea esta aventura presenta una estética oscura dibujada a mano, donde cada escenario transmite una mezcla de humor macabro y fantasía retorcida.
Un sistema de magia basado en gestos que cambia la construcción de mazos
Uno de los aspectos más llamativos del juego es su sistema de combate. Aunque comparte elementos con otros deckbuilders, introduce una mecánica diferente para lanzar hechizos.
En lugar de seleccionar cartas tradicionales, los jugadores construyen conjuros a partir de sigilos elementales grabados en los dedos del mago. Estos símbolos pueden combinarse formando patrones que activan diferentes efectos.
La magia funciona como una especie de lenguaje improvisado. Superponer símbolos correctos puede desencadenar reacciones poderosas, mientras que un gesto mal calculado puede provocar efectos inesperados.
Esto convierte cada combate en una mezcla entre estrategia y experimentación constante. A veces una combinación planeada produce una cadena devastadora de ataques, y otras genera resultados completamente imprevisibles.
Ese carácter caótico forma parte del diseño del sistema. El objetivo es que los jugadores sientan que están manipulando una fuerza peligrosa y difícil de controlar.
El propio equipo de desarrollo explicó que querían que la magia transmitiera una sensación de riesgo permanente. Según uno de sus creadores, la idea era que cada gesto pudiera acercar al jugador tanto a una jugada brillante como a un desastre mágico.
Ese equilibrio entre control y caos crea enfrentamientos donde la improvisación tiene tanto peso como la planificación.
Un mundo grotesco diseñado para partidas rápidas y repetibles
Más allá de su sistema de combate, el juego también apuesta por una estructura pensada para repetir intentos constantemente. Cada partida está diseñada para completarse en aproximadamente una hora, lo que encaja bien con el formato roguelike.
Durante estos recorridos, los jugadores atraviesan diferentes zonas llenas de enemigos y obstáculos que cambian en cada intento. Esto obliga a adaptar las estrategias según las condiciones que aparecen en cada partida.
El estilo visual también juega un papel importante en la identidad del juego. Los escenarios y criaturas han sido ilustrados con gran detalle por la artista conocida como DitchWitch, quien aporta una estética oscura que mezcla lo grotesco con lo caricaturesco.
A lo largo de la aventura es posible utilizar distintos lanzadores de hechizos. En su lanzamiento inicial, el juego incluye ocho variantes que modifican la forma en que funciona el sistema de magia basado en gestos.
Cada uno introduce reglas distintas que pueden alterar el equilibrio entre control y caos durante los combates. Esto abre la puerta a experimentar con estilos muy diferentes en cada intento de fuga.
Con esta combinación de humor oscuro, magia impredecible y combates rápidos, Pluto propone una experiencia que busca destacar dentro del género roguelike.
La premisa puede parecer absurda al principio, pero precisamente esa mezcla de caos mágico y motivaciones personales es lo que da forma a una aventura donde cada intento de escape se convierte en una historia diferente.