Durante años, los videojuegos de supervivencia han recurrido a zombis, criaturas fantásticas o escenarios postapocalípticos para generar tensión. Sin embargo, algunos desarrolladores están empezando a mirar hacia amenazas mucho más reales. En ese contexto aparece Funnel Runners, un proyecto independiente que propone algo distinto: sobrevivir a una tormenta capaz de arrasar una ciudad entera. Su nuevo tráiler cinematográfico acaba de mostrar cómo funciona esta idea y por qué empieza a captar la atención de la comunidad.
Un tornado devastador que obliga a escapar antes de que sea demasiado tarde
El nuevo avance deja claro desde el primer momento cuál será el verdadero antagonista del juego: un gigantesco tornado de categoría F5 que se dirige directamente hacia una ciudad abandonada a su suerte. En lugar de combates tradicionales, la amenaza aquí es el propio entorno.
Los jugadores se ponen en la piel de técnicos contratados por una organización especializada en monitorear tormentas extremas. Lo que parecía una misión de rutina termina convirtiéndose en una situación límite cuando el fenómeno meteorológico cambia de rumbo y se dirige hacia el lugar donde se encuentran.
A partir de ese momento comienza una carrera contrarreloj. La única forma de escapar es reparar una furgoneta que servirá como vehículo de evacuación. El problema es que el vehículo no está listo para arrancar, por lo que los jugadores deben explorar la ciudad en busca de piezas, combustible y herramientas mientras el clima se vuelve cada vez más hostil.
La presión aumenta a medida que pasan los minutos. Las calles empiezan a llenarse de escombros, los edificios se deterioran y los fuertes vientos hacen que moverse sea cada vez más complicado. Cada decisión cuenta, porque perder demasiado tiempo en una zona puede significar quedar atrapado cuando la tormenta golpee con toda su fuerza.
Esta estructura convierte cada partida en una experiencia intensa donde la planificación y la rapidez son fundamentales para sobrevivir.
Un mundo que se destruye en tiempo real gracias a Unreal Engine 5
Uno de los elementos más llamativos del proyecto es su apuesta por un sistema de destrucción ambiental muy detallado. Para lograrlo, el juego utiliza el motor gráfico Unreal Engine 5, una tecnología conocida por su capacidad para crear entornos complejos y simulaciones físicas avanzadas.
En este caso, la ciudad no es un simple escenario estático. A medida que el tornado se acerca, el entorno comienza a transformarse. Las estructuras pueden colapsar en cualquier momento y los edificios se desmoronan pieza por pieza bajo la presión del viento.
Esto tiene consecuencias directas en la jugabilidad. Si un jugador tarda demasiado en explorar una zona, es posible que el edificio que estaba investigando desaparezca antes de que pueda recoger los objetos que buscaba. El mapa, por lo tanto, cambia constantemente.
Además del tornado, el sistema climático incluye lluvia intensa, granizo, relámpagos y ráfagas de viento que modifican las condiciones del entorno. Estos elementos no solo aportan espectacularidad visual, sino que afectan directamente a la forma en que los jugadores se desplazan y planifican su recorrido.
En algunos momentos la visibilidad puede reducirse considerablemente, mientras que en otros los caminos quedan bloqueados por escombros o vehículos desplazados por la tormenta. La ciudad termina funcionando como un espacio dinámico donde cada minuto puede cambiar por completo la situación.
Cooperación, estrategia y partidas que nunca se desarrollan igual
Otro de los pilares del diseño es el enfoque cooperativo. El juego permite formar equipos de hasta ocho participantes, lo que abre la puerta a estrategias diferentes para completar la misión.
Trabajar en grupo permite cubrir más terreno en menos tiempo. Algunos jugadores pueden dedicarse a buscar piezas del vehículo, mientras otros se encargan de explorar edificios o transportar combustible. La coordinación se vuelve clave para evitar perder recursos o duplicar tareas innecesariamente.
Aun así, el juego también permite afrontar el desafío en solitario para quienes prefieren una experiencia más exigente. En ese caso, el jugador deberá gestionar cada paso con mucho más cuidado, ya que no contará con ayuda para explorar o reparar el vehículo.
La rejugabilidad es otro de los puntos fuertes del proyecto. Cada partida presenta una ciudad con distribución diferente, objetos colocados en nuevas ubicaciones y fallos mecánicos distintos en el vehículo de escape. Esto obliga a adaptarse constantemente y evita que la experiencia se vuelva predecible.
Este planteamiento parece estar despertando bastante interés entre los jugadores. Antes incluso de su lanzamiento, Funnel Runners ya ha superado las 80.000 listas de deseos en Steam, una cifra notable para un título independiente.
Con su llegada prevista para el segundo trimestre de 2026, el proyecto busca posicionarse como una de las propuestas cooperativas más curiosas dentro del panorama de supervivencia.