El gato de María Assunta

El gato Tommaso tenía una historia felina de Cenicienta: como un gatito callejero, vagó por los terrenos de la anciana magnate inmobiliaria italiana Maria Assunta. Assunta legó 13 millones de dólares al gato o a quien lo cuidara. Cuando ella murió en 2011, a los 94 años, su enfermera se hizo responsable tanto del gato como de su vasta fortuna.