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Nintendo no pudo mover este juego en Switch, pero su secuela espiritual en Switch 2 apunta muy alto

Un estudio español encontró un obstáculo inesperado con Nintendo Switch, pero la llegada de una nueva consola ha cambiado por completo el panorama para uno de sus juegos más curiosos.

Durante años, muchos juegos de estrategia y gestión parecían condenados a quedarse lejos de las consolas híbridas. Algunos estudios ni siquiera intentaban adaptarlos por las limitaciones técnicas o de control. Sin embargo, el lanzamiento de Switch 2 está empezando a cambiar esa situación y ya hay desarrolladores que hablan abiertamente de proyectos que antes eran imposibles. Uno de ellos llega desde Barcelona y promete convertirse en una de las sorpresas más interesantes del catálogo inicial de la nueva máquina de Nintendo.

Un juego español que se quedó a las puertas de Switch

El estudio español Abylight llevaba tiempo ganándose el respeto de los aficionados a los simuladores tácticos gracias a una propuesta muy particular: un juego capaz de mezclar gestión militar, estrategia y humor con bastante personalidad. El resultado fue One Military Camp, un título que consiguió hacerse un hueco entre los amantes del género gracias a su enfoque desenfadado y a una jugabilidad sorprendentemente profunda.

Sin embargo, hubo una versión que nunca llegó a ver la luz. Aunque muchos jugadores esperaban su estreno en Nintendo Switch, el proyecto terminó chocando con una barrera difícil de superar. Según explicó David Martínez, responsable de marketing de Abylight, el equipo llegó a estudiar la posibilidad de llevar el juego a la consola híbrida original, pero finalmente el proceso resultó inviable.

La situación, eso sí, ha cambiado completamente con la llegada de Switch 2. La nueva consola de Nintendo no solo ofrece más potencia, sino también herramientas que encajan mucho mejor con este tipo de experiencias centradas en la gestión constante de recursos, tropas y edificios. Gracias a ello, el estudio ha podido completar una conversión que, según explican, era imposible hace apenas unos años.

Y no parece tratarse de un caso aislado. Abylight ya había trabajado anteriormente en adaptaciones para la nueva plataforma, incluyendo conversiones como Citadelum, lo que demuestra que Switch 2 está abriendo la puerta a títulos que antes quedaban fuera del ecosistema de Nintendo.

El control tipo ratón cambia por completo la experiencia

Uno de los aspectos más llamativos de esta nueva edición tiene que ver con las posibilidades de control. One Military Camp aterriza en Switch 2 incorporando soporte para el modo ratón de los Joy-Con 2, una función que encaja especialmente bien con un juego tan centrado en la administración rápida de menús, estructuras y unidades.

En la práctica, esta característica permite gestionar el campamento de una forma mucho más cómoda y precisa, acercando la experiencia a la sensación clásica del PC. Para los jugadores acostumbrados a los simuladores de estrategia, este detalle puede marcar una diferencia enorme, especialmente durante las partidas más avanzadas.

La edición para Switch 2 también llega con todo el contenido acumulado desde el lanzamiento original. Eso incluye una campaña extensa, numerosos sistemas de progresión y un modo sandbox que incorpora más de cien misiones generadas proceduralmente. La intención del estudio parece clara: ofrecer una versión definitiva que aproveche todas las capacidades de la nueva consola.

Pero si algo sigue diferenciando a esta obra dentro del género es su tono desenfadado. Lejos de apostar por una simulación militar completamente seria, One Military Camp introduce constantes guiños humorísticos inspirados en películas míticas. Entre sus referencias aparecen desde Loca Academia de Policía hasta clásicos bélicos mucho más intensos como La Chaqueta Metálica.

Un simulador militar con mucho más humor del que parece

Esa mezcla entre estrategia y comedia es precisamente una de las claves que ha permitido al juego destacar dentro de un género normalmente dominado por experiencias mucho más rígidas. El propio estudio reconoce influencias claras de títulos como Theme Hospital o el recordado Marranos en Guerra, dos juegos que también apostaban por combinar administración y humor absurdo.

Otro elemento especialmente llamativo es el sistema de “visión libre”, una característica que permite pasar de observar el interior de una simple tienda de campaña a contemplar todo el mapa desde una distancia enorme. El efecto no solo resulta visualmente atractivo, sino que también aporta una sensación de control constante sobre todo lo que ocurre en la base militar.

Y quizá ahí reside parte del atractivo de esta llegada a Switch 2. Actualmente, la nueva consola todavía no dispone de demasiados juegos de gestión y estrategia de este nivel, por lo que propuestas como One Military Camp podrían terminar encontrando un espacio muy interesante dentro de su catálogo.

Con su mezcla de humor, administración táctica y nuevas funciones adaptadas al hardware de Nintendo, el juego de Abylight tiene argumentos suficientes para llamar la atención de quienes buscan algo distinto más allá de las grandes superproducciones habituales. Y lo mejor es que su estreno está mucho más cerca de lo que muchos imaginan.

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