Durante años pareció que una de las franquicias más reconocibles del cine de acción había quedado en pausa indefinida. Sin anuncios rimbombantes ni fechas marcadas en el calendario, el universo de G.I. Joe se fue desdibujando tras su último intento en solitario. Sin embargo, algo se está moviendo en las oficinas de Paramount Pictures, y esta vez las decisiones que se están tomando podrían marcar un rumbo muy distinto al anterior.
Un regreso que se cocina en silencio
La maquinaria ya está en marcha. Paramount Pictures ha comenzado a trabajar en nuevas películas de G.I. Joe, la popular línea de figuras de acción de Hasbro que dio el salto al cine hace más de una década. Aunque el proyecto todavía se encuentra en fases tempranas, el estudio parece decidido a revitalizar la marca y devolverla a la conversación del gran público.
La primera incursión en imagen real llegó en 2009 con G.I. Joe, dirigida por Stephen Sommers y encabezada por Channing Tatum en el papel de Duke. Aquella producción apostó por el espectáculo visual, la acción a gran escala y un reparto coral. El resultado fue lo suficientemente sólido en taquilla como para justificar una continuación.
La secuela, G.I. Joe: La venganza (2013), dirigida por Jon M. Chu, amplió el elenco y reforzó el componente explosivo de la franquicia. Sin embargo, pese a sus ambiciones, la saga no terminó de consolidarse como un fenómeno duradero.
Años después, el intento más reciente por reactivar el universo fue Snake Eyes: El origen (2021), centrada en uno de los personajes más icónicos del equipo. Dirigida por Robert Schwentke y protagonizada por Henry Golding, la película buscó ofrecer una historia más contenida y enfocada en el pasado del ninja. Pero el impulso no fue suficiente para reactivar completamente la franquicia.
Ahora, el estudio quiere intentarlo de nuevo.
Dos guionistas, dos caminos posibles
Aunque la información oficial es limitada, se ha confirmado que Lorenzo di Bonaventura volverá a ejercer como productor, garantizando cierta continuidad con las entregas anteriores. Sin embargo, el movimiento más llamativo no está delante de la cámara, sino detrás del teclado.
Paramount ha encargado un tratamiento inicial a Max Landis, conocido por su trabajo en Chronicle (2012). Su incorporación ha generado atención tanto por su trayectoria en el cine de género como por la controversia que ha rodeado su figura en los últimos años debido a acusaciones de conducta inapropiada.
Pero el estudio no se ha detenido ahí.
En paralelo, también ha sumado a Danny McBride para desarrollar otro guion independiente basado en el mismo universo. McBride viene de participar en las últimas entregas de la saga Halloween y en El exorcista: Creyente (2023), lo que sugiere un perfil creativo distinto al de Landis.
Lo verdaderamente intrigante es que ambos proyectos se están desarrollando de manera simultánea. Algunas fuentes apuntan a que los tratamientos podrían fusionarse en un único libreto final, mientras que desde Paramount aseguran que la intención es levantar dos películas distintas dentro del universo G.I. Joe.
La estrategia no es menor: apostar por enfoques paralelos podría permitir al estudio explorar tonos diferentes, ampliar el alcance del público o incluso sentar las bases para un universo cinematográfico más ambicioso.
Una franquicia con cuentas pendientes
El desafío no es pequeño. G.I. Joe nunca ha logrado asentarse con la misma fuerza que otras propiedades basadas en juguetes o cómics. Pese a contar con personajes reconocibles y un concepto flexible (operaciones especiales, tecnología avanzada, conflictos globales) la saga cinematográfica no ha encontrado todavía una identidad definitiva en pantalla.
El contexto actual tampoco es el mismo que en 2009. El mercado está saturado de grandes franquicias, universos compartidos y reinicios constantes. Para destacar, G.I. Joe necesitará algo más que nostalgia y escenas de acción espectaculares.
La apuesta por dos guionistas con perfiles creativos distintos podría ser una señal de que Paramount busca experimentar, redefinir el tono o incluso reconstruir la marca desde sus cimientos. ¿Optarán por una aproximación más realista? ¿Se inclinarán hacia la aventura desenfadada? ¿O intentarán conectar directamente con una nueva generación?
Por ahora, el estudio guarda silencio sobre detalles argumentales, reparto o fechas de estreno. Pero lo que sí está claro es que la franquicia no está enterrada. Está en fase de reinvención.
Y esta vez, el movimiento podría ser más ambicioso de lo que parece.