El regreso de He-Man y los Masters del Universo a la gran pantalla el próximo 5 de junio ya era uno de los eventos cinematográficos del año, pero nadie esperaba que el protagonismo se lo robara un envase de refresco. Siguiendo la estela de «palomiteros» virales como el huevo de Yoshi, la cadena Cinemark ha presentado un objeto que desafía las leyes de la ergonomía: un vaso con la forma exacta de la espada del héroe, donde la hoja sirve de depósito y la empuñadura funciona como tapón.
Lo que sobre el papel parecía un tributo épico a los fans de los 80, se ha transformado en un fenómeno viral por razones puramente logísticas. Las redes sociales no han tardado en bautizarlo como el «merchandising más peligroso de la historia», y no precisamente por el filo de la espada.
Director Travis Knight and stars Nicholas Galitzine, Camila Mendes, and Idris Elba recount the legend of Masters of the Universe protagonist Prince Adam, aka the mighty He-Man, in this exclusive look at the new movie: pic.twitter.com/fNXJKz7Jwj
— IGN (@IGN) May 10, 2026
Un diseño legendario con problemas muy reales
El funcionamiento es sencillo: desenroscas la empuñadura y rellenas la hoja. Sin embargo, la comunidad de espectadores ya ha identificado varios «puntos de fricción» que podrían arruinar la función de estreno:
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El dilema del reposavasos: Dada su longitud y forma puntiaguda, es físicamente imposible encajar la espada en el sujetabebidas de la butaca. Esto obliga al espectador a sostener la «Espada de Poder» durante las dos horas de película, algo que muchos ya han calificado de ejercicio de resistencia innecesario.
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Riesgo de colisión: Manejar un objeto alargado y lleno de líquido en una sala oscura es la receta perfecta para el desastre. Entre los que intentarán emular el famoso grito de transformación y los que simplemente giren para hablar con un amigo, se prevé una lluvia de refresco sobre las filas adyacentes.
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Higiene y mantenimiento: La estrechez de la hoja hace que sea prácticamente imposible limpiar el fondo del vaso. Los usuarios más pragmáticos advierten que, tras el primer uso, el objeto debería pasar directamente a la estantería de colección para evitar que se convierta en un ecosistema de bacterias.
¿El fin de los palomiteros tradicionales?
Este lanzamiento reabre el debate sobre hasta dónde deben llegar los cines con sus artículos promocionales. Mientras que para coleccionistas y niños es un sueño hecho realidad, para el espectador medio representa una disrupción. El vaso de He-Man se suma a una tendencia de 2026 donde la originalidad visual prima sobre la utilidad, convirtiendo el acto de ir al cine en una experiencia cada vez más «interactiva» (y húmeda, en este caso).
Aunque aún no se ha confirmado su llegada a las salas fuera de Norteamérica, la mera existencia del vaso-espada ha logrado que la conversación sobre la película pase de los efectos especiales a la física de fluidos. Solo queda esperar a ver si, tras el estreno, las salas de cine terminan pareciendo el Reino de Eternia o un charco de cola y decepción.