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Teamfight Tactics revoluciona su fórmula con Deidades siderales: el set 17 elimina el Carrusel y cambia el ritmo de cada partida

La nueva temporada del autobattler de Riot llega con cambios profundos. Un sistema completamente distinto reemplaza una de sus mecánicas históricas, mientras nuevos artefactos, ajustes de equilibrio y una clasificación renovada redefinen la experiencia.

Cada nuevo set de Teamfight Tactics suele traer campeones, sinergias y estrategias distintas. Pero de vez en cuando Riot decide ir más allá y modificar las bases del propio juego. Eso es precisamente lo que ocurre con Deidades siderales, la temporada que inaugura el set 17 y que introduce uno de los cambios estructurales más importantes en años. El objetivo no es solo refrescar el metajuego: también busca transformar la forma en la que comienzan, evolucionan y terminan las partidas.

El Carrusel desaparece y da paso a un nuevo sistema divino

Durante años, el Carrusel ha sido una de las mecánicas más reconocibles del juego. Ese momento en el que todos los jugadores corren hacia el centro del tablero para escoger una unidad con objeto incluido se había convertido casi en una tradición dentro de cada partida. Con la llegada del set 17, esa dinámica desaparece por completo.

En su lugar aparece el llamado Reino de los Dioses, un sistema que introduce decisiones estratégicas desde las primeras fases del juego. En vez de elegir campeones en el Carrusel, los jugadores reciben dos deidades entre las que deben escoger una ofrenda especial.

Cada ofrenda incluye un componente de objeto y un beneficio asociado a la deidad elegida. Después de esa primera elección llega una segunda opción más modesta ofrecida por Pengu, la mascota del juego, que también otorga recompensas útiles para continuar la partida.

Este sistema también incorpora una mecánica pensada para equilibrar las partidas cuando alguien se queda atrás. Los jugadores con menos vida reciben unidades de mayor coste durante las rondas PvE, lo que aumenta sus posibilidades de remontar.

Además, en lugar de obtener componentes aleatorios durante algunas fases del juego, estos jugadores reciben yunques de componentes que permiten elegir el objeto deseado. Esta modificación pretende reducir el factor de suerte y dar más control sobre la construcción de objetos.

La deidad elegida también tiene un papel más adelante en la partida. En la fase 4-7 aparece una Bendición divina en forma de armería que ofrece nuevas recompensas. A partir de ese momento, la deidad seguirá entregando botín periódicamente hasta el final de la partida.

Cambios en botín, combate y una rendición que ya no rompe la partida

La llegada del nuevo sistema también ha obligado a reajustar la forma en que se distribuyen los objetos a lo largo de cada partida. Una de las modificaciones más visibles aparece en la fase 3-7, que ahora entrega un componente menos que en sets anteriores.

La razón es sencilla: ese recurso adicional se traslada a la nueva ronda de Bendición divina que ocurre en la fase 4-7. Allí los jugadores pueden recibir entre uno y tres componentes, dependiendo de las opciones que aparezcan en la armería.

Más allá de la economía de objetos, Riot también ha retocado un aspecto técnico que llevaba tiempo generando frustración entre los jugadores: la selección de objetivos de los campeones. Hasta ahora, cuando un enemigo salía del alcance de ataque, algunas unidades podían caminar largos trayectos intentando perseguirlo.

Con el nuevo comportamiento, las unidades buscarán primero un objetivo alternativo dentro de su alcance antes de desplazarse por el tablero. Esto debería reducir errores de posicionamiento y mejorar el rendimiento de los llamados carries, que dependen mucho de atacar sin perder tiempo en desplazamientos innecesarios.

Otro ajuste relevante afecta al sistema de rendición. En versiones anteriores, cuando un jugador abandonaba la partida su tablero desaparecía inmediatamente, lo que podía alterar ciertas estrategias basadas en perder combates de forma controlada.

Ahora el combate continúa desarrollándose incluso después de la rendición. El jugador que abandone la partida queda automáticamente con −99 de vida, asegurando que terminará en la última posición, pero sin alterar el resultado del enfrentamiento en curso.

Nuevos artefactos, cambios en el metajuego y temporada clasificatoria

El set 17 también introduce una colección de artefactos únicos vinculados a cada deidad. Estos objetos ofrecen efectos especiales que modifican la forma en que se desarrollan los combates.

Entre ellos aparecen habilidades tan particulares como la Exaltación de Kayle, que convierte los objetos en versiones Radiantes después de cierto tiempo de combate, o el Milagro de Soraka, que puede restaurar vida tanto al campeón como al propio jugador en momentos críticos.

Otros artefactos incluyen efectos ofensivos o tácticos. Instinto de Evelynn permite reposicionarse al cambiar de objetivo y ejecutar enemigos con poca vida, mientras que la Linterna de Thresh puede atraer una unidad desde el banquillo para redirigir daño en pleno combate.

Más allá de los objetos especiales, Riot también quiere modificar el metajuego dominante. Durante muchos sets, la estrategia más común ha sido construir un único tanque extremadamente resistente acompañado por un hyper-carry.

Con el nuevo set, el equipo de desarrollo está reduciendo la eficacia acumulativa de los objetos defensivos más utilizados. La intención es incentivar composiciones con varios frontliners moderadamente resistentes en lugar de depender de un solo campeón casi imposible de eliminar.

La actualización también marca el inicio de una nueva temporada clasificatoria. Los jugadores comienzan en rangos que van desde Hierro II hasta Plata IV según su rendimiento anterior, con cinco partidas de posicionamiento protegidas contra pérdidas de puntos.

Además del contenido jugable, el set llega acompañado de nuevos cosméticos. Entre ellos destacan versiones especiales de Katarina y Mordekaiser, varias minileyendas chibi inspiradas en temáticas espaciales y una nueva arena con estética de Némesis Estelar.

Con todos estos cambios, Teamfight Tactics inicia una etapa donde la estrategia empieza incluso antes del primer combate. Y esta vez, la elección de una deidad puede marcar el destino de toda la partida.

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