1. Aguas abiertas (2004)

Filmado en video digital, Aguas abiertas Hace que la desgarradora experiencia de una pareja estadounidense varada en medio del océano después de un viaje de buceo parezca la peor película casera jamás realizada. Basada en una historia real y utilizando tiburones vivos en lugar de CGI o mecánicos, Aguas abiertas se destaca como una de las películas de tiburones más crudas jamás realizadas. Los tiburones rodean pacientemente a la pareja en las profundidades, a diferencia de las versiones de Hollywood donde se lanzan como misiles hacia su presa. La película tiene una estética íntima y casera que te coloca justo al lado de la pareja: las olas golpean la cámara, la luz natural se desvanece en una oscura tormenta y no hay forma de ver lo que acecha debajo. Aguas abiertas demuestra que las películas de tiburones no tienen que ser elaboradas y cargadas de efectos para mantener a los espectadores al borde de su asiento.