La profunda reorganización impulsada por Xbox sigue dejando consecuencias en prácticamente todos los rincones de Microsoft Gaming. Tras conocerse el cierre de varios estudios y una nueva ronda de despidos, ahora emerge otro cambio que podría influir directamente en algunos de los videojuegos más esperados de los próximos años. Bethesda y su empresa matriz afrontan una nueva etapa en la que las prioridades estarán más claras que nunca.

ZeniMax reorganiza su estrategia y concentrará sus esfuerzos en cinco grandes franquicias

Las decisiones tomadas por Microsoft no se limitan a los estudios que han quedado fuera de Xbox Game Studios. La reestructuración también alcanza a ZeniMax Media, propietaria de Bethesda Softworks, que a partir de ahora orientará gran parte de su estrategia hacia cinco de sus licencias más reconocidas.

De acuerdo con la información publicada por Bloomberg, la compañía reorganizará sus equipos y recursos para dar prioridad al desarrollo de proyectos relacionados con Fallout, The Elder Scrolls, DOOM, Quake y Wolfenstein.

La decisión supone un cambio importante para el grupo, ya que estas cinco propiedades intelectuales pasarán a ser el eje principal sobre el que girará buena parte de la planificación futura de ZeniMax.

Esta reorganización también llega acompañada de nuevos despidos. Aunque Microsoft no ha detallado cuántos trabajadores se han visto afectados dentro de ZeniMax, distintas informaciones apuntan a que la compañía tampoco ha escapado al ajuste de plantilla que está sacudiendo a la división de videojuegos.

Más allá del impacto laboral, el nuevo enfoque deja entrever una estrategia mucho más concentrada en aquellas franquicias capaces de generar mayores ingresos y mantener una comunidad de jugadores activa durante años.

Bethesda mantendrá sus equipos principales, pero podrían llegar más proyectos derivados

La nueva hoja de ruta no implica que los estudios responsables de cada saga vayan a cambiar de manos.

Todo apunta a que Bethesda Game Studios continuará liderando el desarrollo de las próximas entregas principales de Fallout y The Elder Scrolls, mientras que id Software seguirá siendo la encargada de la franquicia DOOM.

Sin embargo, la reorganización sí otorgará a ZeniMax una mayor capacidad para distribuir recursos y asignar nuevos proyectos alrededor de estas licencias.

Eso abre la puerta a que aparezcan más experiencias complementarias, remasterizaciones, juegos derivados o propuestas de menor escala que permitan mantener vivas estas marcas entre el lanzamiento de una gran entrega y la siguiente.

Se trata de una estrategia que otras grandes editoras llevan años aplicando para mantener el interés de los jugadores mientras los equipos principales trabajan en desarrollos mucho más ambiciosos, cuyo ciclo de producción puede extenderse durante varios años.

En otras palabras, la prioridad ya no será únicamente desarrollar un gran lanzamiento cada cierto tiempo, sino construir un ecosistema mucho más activo alrededor de las franquicias más valiosas de Bethesda.

Así se encuentran actualmente las cinco grandes sagas de ZeniMax

Cada una de estas propiedades intelectuales atraviesa una situación muy distinta.

El desarrollo de The Elder Scrolls VI continúa avanzando después de su anuncio oficial en 2018, aunque Bethesda sigue sin ofrecer una fecha aproximada para su lanzamiento.

Mientras tanto, DOOM: The Dark Ages se prepara para ampliar su contenido con un nuevo contenido descargable, consolidando el buen momento que vive la franquicia de id Software.

Por su parte, MachineGames ha manifestado en varias ocasiones su interés por retomar la saga Wolfenstein con una tercera entrega, un proyecto que muchos seguidores esperan desde hace años.

La situación es diferente para Quake y Fallout.

En el caso de Quake, las novedades más recientes llegaron con la expansión Call of the Machine, desarrollada para la edición remasterizada del clásico shooter, mientras que Fallout 5 sigue siendo un proyecto muy lejano dentro de los planes de Bethesda.

Precisamente por eso, la nueva estrategia de Xbox podría acelerar la llegada de iniciativas paralelas relacionadas con estas franquicias. Aunque las grandes secuelas continúan necesitando varios años de desarrollo, el nuevo enfoque de ZeniMax deja abierta la posibilidad de que los jugadores reciban más contenidos, spin-offs o propuestas complementarias antes de que lleguen los lanzamientos más esperados.

Con esta reorganización, Microsoft deja claro que quiere reforzar aquellas sagas que considera fundamentales para el futuro de Xbox, apostando por marcas con un enorme reconocimiento internacional y una capacidad demostrada para atraer a millones de jugadores.

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