Las propuestas que mezclan varios géneros suelen llamar la atención cuando consiguen aportar una identidad propia. En los últimos años han aparecido numerosos roguelikes con mecánicas de construcción, pero un nuevo proyecto pretende ir un paso más allá combinando personalización extrema, estrategia y enormes máquinas de combate. Detrás de esta apuesta se encuentra un equipo con amplia experiencia que ahora busca debutar con una idea tan peculiar como ambiciosa.

Un ejército de gatos pilotará enormes máquinas de guerra totalmente personalizables

Raven Studio, un nuevo equipo formado por antiguos desarrolladores de compañías como Tencent y NetEase, ha presentado oficialmente Cats in the Shell, un roguelike con combates automáticos donde los jugadores deberán construir y perfeccionar gigantescos mechas antes de cada enfrentamiento. El proyecto llegará a PC mediante Acceso Anticipado en Steam durante el cuarto trimestre de 2026 y estará publicado por Infini Fun.

La propuesta gira alrededor de un concepto sencillo, pero con un enorme margen estratégico. Cada partida comienza seleccionando uno de los seis tipos de mechas disponibles, todos ellos con características propias que condicionan la forma de afrontar los combates. Sin embargo, la verdadera diferencia la marcan los pilotos, un grupo de gatos con habilidades exclusivas capaces de modificar por completo el rendimiento de cada máquina.

Cada piloto dispone de poderes activos y estilos de juego diferentes, por lo que la combinación entre personaje y mecha será una de las decisiones más importantes antes de iniciar cada recorrido. A partir de ahí, el sistema roguelike permitirá mejorar constantemente la máquina mediante nuevos módulos, piezas y componentes que irán apareciendo de forma aleatoria.

Los responsables del proyecto aseguran que el objetivo es ofrecer una enorme libertad para experimentar. En lugar de seguir una única estrategia dominante, cada partida obligará a adaptarse a las piezas encontradas durante la aventura y a construir configuraciones completamente distintas en función de la suerte y las decisiones tomadas por el jugador.

Más de mil piezas permitirán construir configuraciones prácticamente infinitas

Uno de los pilares del juego será su sistema de personalización. A lo largo de cada recorrido podrán obtenerse más de 1.000 módulos y componentes distintos que servirán para modificar el comportamiento del mecha.

No bastará con acumular las mejores piezas. Cada módulo deberá colocarse cuidadosamente en uno de los cinco espacios disponibles, teniendo en cuenta las limitaciones del inventario y las posibles sinergias entre los diferentes elementos. El orden de colocación influirá directamente en el resultado final, permitiendo descubrir combinaciones inesperadas que transformarán por completo el funcionamiento del robot.

Esta mecánica pretende convertir la preparación previa en una parte tan importante como los propios enfrentamientos. Una construcción bien diseñada podrá desencadenar cadenas de efectos automáticos durante el combate, mientras que una distribución poco eficiente limitará considerablemente el potencial del equipo.

Como ocurre en otros roguelikes, la aleatoriedad jugará un papel fundamental. Los eventos, recompensas y mejoras aparecerán de forma distinta en cada partida, obligando a improvisar constantemente y favoreciendo una elevada rejugabilidad. Según Raven Studio, esa combinación entre azar y planificación será la clave para que ningún recorrido resulte exactamente igual al anterior.

Gracias a este sistema, incluso los jugadores más experimentados tendrán margen para seguir descubriendo nuevas estrategias muchos intentos después de comenzar a jugar.

Campaña, jefes gigantes y un modo competitivo ampliarán la experiencia

Además de la progresión roguelike, la aventura contará con una campaña ambientada en cuatro biomas futuristas donde será necesario enfrentarse a enormes jefes mecánicos capaces de poner a prueba cualquier configuración.

Superar estas zonas permitirá perfeccionar las máquinas antes de dar el salto al modo competitivo asíncrono, donde los jugadores podrán medir la eficacia de sus construcciones frente a robots creados por otros participantes alrededor del mundo.

El objetivo será superar una cadena de diez victorias consecutivas adaptando continuamente el equipamiento después de cada combate. La capacidad para modificar la estrategia entre enfrentamientos tendrá tanta importancia como la potencia del propio mecha.

El director del estudio, Alex Dong, explicó que el sistema de construcción pretende convertirse en el principal atractivo del proyecto gracias al elevado número de combinaciones posibles y al carácter impredecible de cada recorrido. También adelantó que durante los próximos meses se presentarán nuevos modelos de mechas y más pilotos felinos antes del estreno del Acceso Anticipado.

Con una propuesta que combina personalización extrema, progresión roguelike y combates automáticos protagonizados por enormes máquinas pilotadas por gatos, el estudio espera abrirse un hueco dentro de un género que continúa creciendo gracias a ideas cada vez más originales.

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