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Crónica de un desastre anunciado: Disney pierde 170 millones con el live-action de ‘Blancanieves’

A pesar de contar con un presupuesto digno de una epopeya galáctica, la reinvención del primer clásico de la animación se ha convertido en uno de los mayores agujeros financieros en la historia reciente de la compañía. Las cifras finales revelan un abismo entre lo invertido y lo recaudado que ni el espejo mágico pudo ocultar.

En las oficinas de Burbank, el balance de resultados de 2025 ha dejado una mancha difícil de ignorar. Lo que debía ser la joya de la corona de sus remakes en imagen real, Blancanieves, ha terminado protagonizando un relato de terror financiero. Tras años de retrasos, polémicas en redes sociales y críticas que no tuvieron piedad, los datos fiscales han salido a la luz. Según un exhaustivo análisis de los registros de producción en el Reino Unido, la película no solo no cumplió con las expectativas, sino que dejó un agujero de casi 170 millones de dólares en las arcas del ratón.

 

El precio de la manzana: un presupuesto fuera de control

La investigación, liderada por la analista Caroline Reid para Forbes, rastreó las cuentas de la empresa instrumental Hidden Heart Productions, creada específicamente para el rodaje en suelo británico. Los documentos revelan que Disney desembolsó la friolera de 336,5 millones de dólares en la producción. Para poner esta cifra en perspectiva, la cinta costó más que superproducciones de la talla de Rogue One: Una historia de Star Wars o Guardianes de la Galaxia.

Este presupuesto astronómico no fue planeado. La producción se vio asediada por una serie de infortunios que inflaron los costes:

  • El incendio de Pinewood: Un fuego devastador destruyó gran parte de los sets de rodaje al inicio de la producción.
  • Reshoots masivos: Tras una recepción tibia en los pases de prueba y las constantes controversias sobre el enfoque de la historia, la compañía ordenó regrabaciones extensas que dispararon los gastos operativos.
  • Reembolsos fiscales: Aunque el gobierno británico inyectó 64,9 millones de dólares en incentivos, los gastos netos se mantuvieron en unos dolorosos 271,6 millones.

El veredicto de la taquilla: el quinto peor estreno de la lista

A pesar de la maquinaria de marketing de Disney, el público no respondió al llamado del bosque. Con una recaudación mundial de apenas 205,7 millones de dólares, la película se situó como el quinto estreno con menor recaudación de los 21 remakes en acción real de la compañía. Si ajustamos las cifras por inflación, queda incluso por debajo de títulos como 102 Dálmatas o Christopher Robin.

La matemática del cine es implacable: tras la participación de los exhibidores (que se quedan con aproximadamente el 49% de la recaudación), Disney solo percibió 102,9 millones. Al restar esta cifra de los gastos netos de producción, el resultado es una pérdida neta de 168,7 millones de dólares. Y esto sin contar los gastos de publicidad, que no figuran en los registros de producción pero que suelen sumar decenas de millones adicionales.

Sin embargo, el gigante del entretenimiento ha logrado «sacudirse» este fracaso gracias a un 2025 que, por lo demás, fue histórico. El estreno posterior de Lilo & Stitch en imagen real superó la barrera de los 1.000 millones, mientras que Zootopia 2 se convirtió en la película animada más taquillera de la historia de Disney con 1.803 millones de dólares. A esto se sumó el éxito de Avatar: Fire and Ash, que con 1.440 millones terminó de compensar las pérdidas de una princesa que, esta vez, no tuvo su final feliz en los cines.

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