Los videojuegos inspirados en la era dorada de los 16 bits viven un gran momento. Cada año aparecen nuevos proyectos que intentan capturar la esencia de aquellas aventuras que marcaron a toda una generación, pero pocos lo hacen con una propuesta tan peculiar como esta. Entre conspiraciones galácticas, persecuciones policiales y un héroe construido a partir de tecnología experimental, una nueva producción independiente busca abrirse camino combinando velocidad, exploración y combates cargados de creatividad.
DekaDuck convierte a un pato robótico en la última esperanza de un científico fugitivo
La historia comienza en medio de una situación desesperada. Un brillante científico conocido como Dr. Less intenta escapar de la Policía Intergaláctica cuando un accidente cambia por completo sus planes. Su nave termina estrellándose en un planeta desconocido, acompañada por la patrulla que lo perseguía desde hace tiempo.
Atrapado en un entorno hostil y sin demasiadas opciones para sobrevivir, el investigador decide recurrir a una solución poco convencional. Utilizando sus conocimientos tecnológicos y la mascota favorita de su hija, crea una singular máquina de combate capaz de enfrentarse a cualquier amenaza. Así nace el protagonista de esta aventura: una curiosa combinación entre pato y robot diseñada para abrirse paso en un mundo lleno de peligros.
La propuesta no tarda en dejar claro que su identidad gira alrededor de esta peculiar creación. Lejos de ser un héroe tradicional, el personaje utiliza una serie de habilidades mecánicas que transforman completamente la forma de recorrer los escenarios. Su brazo desmontable se convierte en una herramienta fundamental tanto para el combate como para la exploración.
Gracias a este sistema, los jugadores podrán interactuar con enemigos, plataformas y distintos elementos del entorno de maneras poco habituales. La idea es fomentar la improvisación constante, permitiendo encontrar soluciones creativas a los obstáculos que aparecen durante la aventura.
El resultado es una experiencia que apuesta por la movilidad, el ritmo rápido y la experimentación, elementos que recuerdan claramente a algunos de los grandes referentes de la acción en dos dimensiones.
Un diseño que premia la velocidad, la exploración y la creatividad en cada combate
Uno de los aspectos más llamativos del proyecto es la forma en que combina mecánicas clásicas con ideas modernas. Aunque el combate incluye disparos y enfrentamientos directos, los desarrolladores han querido que la victoria dependa de mucho más que apuntar correctamente.
La movilidad ocupa un papel central dentro de la experiencia. Los jugadores podrán correr, deslizarse, realizar impulsos a gran velocidad e incluso teletransportarse para atravesar determinadas zonas. Estas habilidades permiten mantener un flujo constante durante la partida y convierten cada escenario en un espacio donde el movimiento resulta tan importante como el ataque.
El brazo mecánico añade una capa extra de profundidad. No solo sirve para golpear rivales, sino también para manipular objetos, alcanzar lugares inaccesibles o utilizar elementos del escenario a favor del jugador. Esta mecánica busca que cada enfrentamiento pueda resolverse de distintas formas según la creatividad de quien esté al mando.
La aventura incluirá seis grandes niveles distribuidos en diferentes regiones del planeta. Cada área contará con enemigos propios, rutas ocultas, desafíos opcionales y enormes jefes finales diseñados para poner a prueba todas las habilidades adquiridas durante el recorrido.
El apartado artístico también juega un papel importante en la personalidad del proyecto. Todos los escenarios y personajes han sido dibujados a mano, ofreciendo una estética muy cuidada que combina inspiración retro con técnicas visuales actuales. A esto se suma una banda sonora original creada por Dominic Ninmark, que acompañará la acción con temas diseñados específicamente para reforzar la sensación de aventura espacial.
Personajes extravagantes, inspiración clásica y una comunidad que ayudará a definir su futuro
Más allá de la acción, la aventura también apuesta por un elenco de personajes bastante particular. A lo largo del viaje aparecerán aliados, rivales y figuras secundarias que ayudarán a construir el peculiar universo de ciencia ficción que rodea la historia.
Entre ellos destaca Aiko, una capitana de la Policía Intergaláctica cuya relación con el protagonista promete generar algunas situaciones inesperadas. También aparece Ekos, un comerciante especializado en armas que lleva el concepto de vendedor de armamento a un nivel bastante literal.
Los desarrolladores reconocen la influencia de clásicos como Mega Man y Alien Soldier, dos nombres que ayudan a entender la filosofía detrás del proyecto. La intención es recuperar la intensidad de aquellos juegos de acción exigentes mientras se introducen sistemas modernos capaces de aportar mayor libertad al jugador.
Actualmente el título continúa en desarrollo y sus responsables han puesto en marcha una campaña de financiación colectiva destinada a ampliar contenido, perfeccionar mecánicas y acelerar distintas áreas de producción. Parte de la comunidad tendrá la oportunidad de participar activamente en la evolución del proyecto mediante comentarios y sugerencias.
Mientras tanto, los jugadores interesados ya pueden probar una demo completamente funcional disponible en Steam. Con su mezcla de plataformas, ciencia ficción, exploración y acción frenética, DekaDuck aspira a convertirse en una de esas sorpresas independientes capaces de llamar la atención de los aficionados al género antes incluso de su lanzamiento definitivo.