En algunos juegos de estrategia, ganar depende de elegir bien qué unidad atacar. En otros, de encontrar la posición adecuada antes de que llegue el siguiente turno. Aquí la situación es bastante más complicada: el propio tiempo puede convertirse en una herramienta para cambiar el destino de una batalla. En un mundo prácticamente privado de color y dominado por una fuerza que busca detener el ciclo de la vida, un grupo de guerreros tendrá que abrirse camino entre combates cada vez más peligrosos. Y cuanto más lejos se aventuren, menos margen tendrán para cometer errores.
Un mundo moribundo donde la sangre representa la resistencia
La historia se desarrolla en un universo que ha quedado devastado después de una catástrofe conocida como la Purga. La vida ha sido llevada hasta sus últimos límites y las fuerzas de Stasis pretenden consolidar un estado de quietud permanente. Frente a ellas aparecen los Stillae, guerreros de élite vinculados a la Sanguis de la Mater y destinados a recuperar el flujo de la vida en un mundo que parece haber perdido cualquier esperanza de recuperación.
La ambientación es uno de los elementos que más rápidamente llama la atención. Los escenarios están dominados por tonos blancos y negros, creando una sensación de vacío y decadencia que contrasta directamente con la sangre. Esta última no funciona únicamente como parte de los enfrentamientos, sino también como un elemento visual que representa la resistencia de la vida frente a un entorno que intenta apagarla.
La propuesta apuesta por combates tácticos por turnos, aunque su funcionamiento busca alejarse de una estructura demasiado convencional. Cada movimiento puede modificar la situación del campo de batalla y obligar a replantear la estrategia. La posición de los personajes, la distancia respecto a los rivales y los elementos disponibles en el escenario pueden ser determinantes a la hora de decidir cuál será la siguiente acción.
El entorno, de hecho, puede utilizarse de maneras muy diferentes. Algunos objetos pueden provocar explosiones, otros permiten iniciar incendios y determinados elementos sirven para bloquear la línea de visión. Esto hace que los escenarios no sean simples decorados, sino piezas que pueden integrarse en la estrategia. Una batalla aparentemente complicada puede cambiar por completo si el jugador consigue aprovechar correctamente aquello que tiene alrededor.
La importancia del posicionamiento aumenta todavía más cuando entran en juego los efectos espaciales. Los retrocesos, los cambios de orientación, los ataques por los flancos y los efectos de daño prolongado permiten construir combinaciones capaces de debilitar a varios enemigos o controlar zonas concretas del mapa.
El tiempo se convierte en otra arma durante los combates
La gran particularidad del sistema de combate aparece cuando los jugadores empiezan a manipular la línea temporal. Las acciones no tienen por qué desarrollarse siguiendo una secuencia completamente rígida, ya que existe la posibilidad de acelerar, retrasar o modificar la posición de determinados movimientos dentro del orden de turnos.
Esta mecánica puede transformar una situación desfavorable en una oportunidad. Un enemigo que estaba a punto de realizar un ataque importante puede quedar retrasado, mientras que una acción decisiva de uno de los Stillae puede adelantarse para aprovechar una abertura. La clave estará en interpretar correctamente la secuencia de acontecimientos y decidir cuándo merece la pena intervenir sobre ella.
La combinación entre tiempo y espacio añade una capa adicional de profundidad. No basta con saber qué habilidad utilizar; también hay que valorar dónde ejecutarla y en qué momento hacerlo. Un retroceso puede separar a un enemigo de su grupo, una maniobra de flanqueo puede aumentar el daño y un cambio en el orden de los turnos puede impedir que el rival tenga la oportunidad de responder.
A esta estructura se suma un sistema roguelite que modifica el recorrido de cada partida. El mapa ofrece diferentes caminos y permite tomar decisiones sobre el nivel de riesgo que se quiere asumir. Es posible buscar misiones más peligrosas para conseguir mejores recompensas, dirigirse directamente hacia un jefe o avanzar con mayor cautela para reunir recursos antes de entrar en zonas más complicadas.
El riesgo aumenta a medida que el jugador se aleja de las zonas iniciales. Las misiones estándar se vuelven progresivamente más difíciles en las regiones exteriores, por lo que avanzar sin preparar correctamente al grupo puede terminar en una derrota. La intención es crear un ciclo en el que cada intento sirva para aprender, conseguir nuevos recursos y mejorar las posibilidades de supervivencia en la siguiente partida.
Los fracasos, por tanto, no representan necesariamente un punto final. El sistema está diseñado para que cada regreso permita construir nuevas posibilidades, descubrir poderes y profundizar en las zonas más oscuras del mapa. La estrategia deja así de centrarse únicamente en ganar una batalla concreta y pasa a formar parte de una progresión mucho más amplia.
Ex Sanguis llegará a Steam en septiembre con una demo previa
Detrás de esta nueva propuesta se encuentra Lightbulb Crew, estudio conocido por haber trabajado anteriormente en Othercide. El equipo vuelve a explorar el terreno de la estrategia táctica, aunque esta vez apuesta por una estructura que combina combates por turnos, progresión roguelite y una ambientación mucho más centrada en la lucha entre la vida y la quietud.
Los Stillae serán las unidades principales que deberán sobrevivir a este recorrido. Cada uno puede prepararse para las siguientes partidas mediante diferentes opciones de personalización y progresión. Los jugadores podrán recuperar recuerdos, modificar el equipamiento y cambiar incluso el nombre de sus guerreros, creando un grupo que evoluciona a medida que avanza la aventura.
La preparación será especialmente importante debido a la libertad que ofrece el mapa. No todas las rutas tendrán el mismo nivel de dificultad ni ofrecerán las mismas recompensas. Elegir cuándo enfrentarse a un jefe, cuándo buscar recursos y cuándo asumir una misión de mayor riesgo formará parte de las decisiones que determinarán el desarrollo de cada partida.
Por ahora, el proyecto tiene previsto comenzar su etapa de acceso anticipado el 10 de septiembre en PC mediante Steam. Antes de ese lanzamiento, quienes quieran conocer sus mecánicas podrán probar una demo que ya está disponible dentro de Six One Indie Days.
El acceso anticipado también supone el comienzo de una nueva fase para el juego. La experiencia todavía tendrá margen para evolucionar, mientras que sus sistemas de combate y progresión podrán seguir desarrollándose durante el proceso. La combinación de manipulación temporal, escenarios interactivos y estructura roguelite será uno de los principales elementos que deberán demostrar su capacidad para mantener el interés a largo plazo.
Todo apunta a que la propuesta quiere diferenciarse dentro de un género con numerosas alternativas. En lugar de limitarse a ofrecer combates tácticos tradicionales, busca que el jugador controle no solo a sus guerreros, sino también el momento exacto en el que ocurren las acciones. En un universo donde la vida lucha por recuperar su lugar, dominar el tiempo puede terminar siendo tan importante como dominar la espada.