La tensión entre Hollywood y la inteligencia artificial ha alcanzado un nuevo punto de ebullición este febrero de 2026. El pasado jueves 12 de febrero, ByteDance presentó Seedance 2.0, una IA capaz de generar clips de vídeo hiperrealistas que rápidamente inundaron las redes sociales. Sin embargo, la alegría del lanzamiento duró poco: el viernes 13, Disney envió una severa carta de cese y desistimiento a John Rogovin, asesor legal global de ByteDance, exigiendo el fin inmediato de lo que consideran una infracción masiva de derechos de autor.
Los detalles del conflicto: El «Smash-and-Grab» de Disney
La carta de Disney, redactada por el abogado externo David Singer (del bufete Jenner & Block LLC) y obtenida por Axios, no escatima en adjetivos contundentes:
- Librería pirateada: Disney acusa a ByteDance de haber «empaquetado» Seedance 2.0 con una librería pirata de sus personajes más icónicos, tratándolos como si fueran «clip art de dominio público».
- Personajes afectados: La denuncia cita ejemplos específicos de vídeos generados que incluyen a Spider-Man, Darth Vader, Grogu (Baby Yoda) e incluso a Peter Griffin de Family Guy.
- Impacto inmediato: Singer describió las acciones de ByteDance como un «saqueo virtual» (smash-and-grab) y advirtió que lo visto hasta ahora es solo «la punta del iceberg», considerando que la herramienta lleva apenas unos días disponible.
Una industria unida contra Seedance 2.0
Disney no está sola en esta cruzada. La rapidez con la que Seedance 2.0 puede recrear la imagen y voz de actores famosos ha encendido las alarmas en todo Hollywood:
- Motion Picture Association (MPA): Su CEO, Charles Rivkin, denunció una infracción a «escala masiva» y exigió el cese de operaciones de la herramienta por falta de salvaguardas.
- SAG-AFTRA: El sindicato de actores, liderado por Sean Astin (cuya imagen como Samwise Gamgee ha sido parodiada en deepfakes virales de la herramienta), calificó el lanzamiento como un ataque a la autonomía personal y los medios de vida de los artistas.
- Human Artistry Campaign: Esta coalición de creativos ha pedido a las autoridades usar todas las herramientas legales posibles para detener lo que llaman un «robo al por mayor».
El doble juego de Disney con la IA
A pesar de su agresividad contra ByteDance, Disney ha demostrado que no está en contra de la tecnología en sí, sino de su uso no autorizado. Mientras demanda a empresas como Midjourney o la china MiniMax por piratería, el estudio ha firmado acuerdos históricos con otros actores del sector:
- Alianza con OpenAI: El año pasado, Disney se convirtió en el primer socio estratégico de Sora (la plataforma de vídeo de OpenAI), mediante un acuerdo de 1.000 millones de dólares que permite el uso de unos 250 personajes de Disney bajo términos de licencia estrictos.
Qué vigilar: El éxito de las acciones previas de Disney contra Character.AI y Google (que retiraron contenido tras recibir cartas similares) sugiere que ByteDance podría verse obligada a implementar filtros de contenido severos o enfrentar litigios multimillonarios en múltiples jurisdicciones.