Los ARPG suelen convertir la creación de builds en una de sus principales obsesiones. Elegir habilidades, modificar estadísticas y encontrar el equipo adecuado puede terminar siendo casi tan importante como derrotar al siguiente jefe. Pero una nueva propuesta quiere llevar esa libertad a un terreno diferente: el de los sueños, donde las habilidades pueden combinarse como piezas intercambiables y cada partida puede convertirse en un experimento distinto.
Un ARPG donde las habilidades se construyen desde cero
La propuesta comienza con una premisa bastante particular. El protagonista es un trabajador de oficina atrapado en la rutina de una gran ciudad, cada vez más aislado por las exigencias de su vida laboral. Después de una jornada especialmente agotadora, una pesadilla lo lleva a un lugar vacío, oscuro y aparentemente desprovisto de cualquier otra presencia.
La situación cambia cuando aparece una misteriosa chica que le habla de un mundo en el que los sueños de diferentes personas están conectados. A partir de ese momento, cada vez que el protagonista se queda dormido regresa a ese extraño lugar, donde ambos emprenden nuevas aventuras.
Este escenario sirve como punto de partida para una experiencia de acción y rol con estructura roguelite. Las partidas se desarrollan desde una perspectiva cenital y combinan combates rápidos, búsqueda de botín y sistemas de progresión que permiten modificar constantemente la configuración del personaje.
Sin embargo, la característica que pretende diferenciarlo está en la forma de construir las habilidades. En lugar de seguir un árbol tradicional con mejoras predeterminadas, el sistema utiliza unos elementos llamados Concepts, piezas modulares que pueden combinarse para crear efectos diferentes.
La idea recuerda al sistema de gemas de habilidades de Path of Exile, aunque aquí se adapta a una estructura más accesible y basada en partidas sucesivas. Una habilidad puede recibir modificadores capaces de alterar completamente su comportamiento, dando lugar a configuraciones que van mucho más allá de una simple mejora numérica.
Concepts, Memories y una progresión que continúa después de cada partida
La libertad de personalización es uno de los pilares de la experiencia. Los Concepts funcionan como bloques que pueden combinarse entre sí para modificar las habilidades y crear estilos de combate específicos.
Una habilidad de fuego, por ejemplo, puede transformarse mediante diferentes modificadores para cambiar su comportamiento. En lugar de limitarse a aumentar el daño, el jugador puede experimentar con efectos que alteren su trayectoria, alcance o manera de golpear a los enemigos.
Esto convierte la creación de builds en una parte fundamental de cada partida. No existe una única combinación correcta y buena parte de la gracia está en descubrir qué ocurre cuando diferentes conceptos se utilizan juntos.
El sistema de progresión continúa incluso cuando termina una expedición. Al despertar, el jugador puede registrar determinados elementos de sus sueños para obtener Memories. Estos recuerdos permiten conservar algunos Concepts y facilitar su aparición en futuras incursiones.
La vivienda del protagonista también tiene una función dentro de este sistema. Allí es posible organizar, decorar y combinar Memories para crear Concepts más potentes. De esta forma, el espacio que sirve como refugio también se convierte en una herramienta para preparar las siguientes aventuras.
La progresión incluso contempla cierta interacción fuera de las partidas. El personaje puede continuar obteniendo Memories durante sus periodos en la realidad, y algunos de estos elementos pueden intercambiarse con amigos de Steam.
Así, la estructura no se limita a repetir una partida tras otra. Cada incursión puede aportar piezas para experimentar con nuevas configuraciones, mientras que el sistema de recuerdos permite conservar parte de lo conseguido y llevarlo progresivamente hacia futuras sesiones.
Dream Echo ya está disponible en Steam
El juego también incorpora una función pensada para compartir las configuraciones creadas por la comunidad. A través de Dream Wish List, los jugadores pueden preparar una lista de elementos necesarios para una determinada build y compartirla con otras personas.
La idea busca facilitar el intercambio de configuraciones sin obligar a explicar manualmente cada componente utilizado. Si otros jugadores prueban una propuesta y reaccionan positivamente, su creador puede recibir recompensas adicionales.
Este sistema encaja con una experiencia que apuesta claramente por la experimentación. En lugar de imponer clases rígidas o caminos de desarrollo cerrados, el objetivo es que cada jugador pueda construir una configuración adaptada a su forma de combatir.
El proyecto está desarrollado por HotWaterStudio, un estudio independiente formado por un único desarrollador ubicado en China. La aventura ya está disponible para PC a través de Steam, con un precio de 11,99 dólares o 12,25 euros.
Más allá de su inspiración en los grandes ARPG centrados en el loot, la propuesta busca trasladar parte de esa obsesión por crear builds a una estructura roguelite más directa. Cada partida ofrece la oportunidad de probar nuevas combinaciones, mientras que los sistemas de Memories y Concepts permiten conservar y mejorar parte de ese progreso.
El resultado es una aventura en la que soñar no significa simplemente escapar de la realidad. También supone construir poco a poco un arsenal de habilidades capaz de cambiar por completo la forma de enfrentarse al siguiente viaje.