Electronic Arts (EA) anunció que ya ha obtenido todas las aprobaciones regulatorias necesarias para completar su esperada venta a un consorcio integrado por el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita (PIF) y varios fondos de capital privado. Si no surge ningún contratiempo de última hora, la operación se cerrará el próximo 4 de agosto.
La información fue revelada en un documento presentado por la compañía, en el que se detalla:
«Al 30 de julio de 2026, se han obtenido todas las aprobaciones regulatorias necesarias para completar la fusión. Actualmente, Electronic Arts espera que la operación se cierre el 4 de agosto de 2026, o alrededor del cierre de la jornada bursátil. La finalización de la fusión sigue estando sujeta al cumplimiento o la exención de las condiciones habituales de cierre establecidas en el acuerdo.»
Aunque técnicamente todavía existe la posibilidad de que aparezca algún obstáculo inesperado antes del cierre definitivo, todo apunta a que la compra se completará la próxima semana y que EA dejará de cotizar en bolsa tras una operación valorada en 55.000 millones de dólares.
El grupo comprador está formado por el Public Investment Fund (PIF) de Arabia Saudita, Silver Lake Partners y Affinity Partners, un fondo de inversión privado propiedad de Jared Kushner, yerno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Durante los últimos años, el fondo soberano saudí ha incrementado de forma constante su presencia en la industria del videojuego mediante inversiones en compañías como Nintendo, Activision Blizzard, Take-Two Interactive y la propia EA. Además, adquirió por completo a Scopely, responsable de Monopoly Go!, así como a Niantic, el estudio detrás de Pokémon GO.
De concretarse, la compra se convertirá en la segunda mayor adquisición de la historia de la industria del videojuego, solo por detrás de la compra de Activision Blizzard por parte de Microsoft, valorada en 75.400 millones de dólares y completada en 2023.
Otro cambio importante será que Electronic Arts pasará a ser una empresa privada, por lo que dejará de publicar información financiera y otros datos corporativos que hasta ahora eran de acceso público para inversores y analistas.
Por el momento, se espera que Andrew Wilson continúe como director ejecutivo de la compañía y que la sede central permanezca en California. Sin embargo, todavía no está claro qué consecuencias tendrá la operación para los miles de empleados de EA repartidos por todo el mundo.
La empresa atraviesa desde hace varios años un periodo marcado por sucesivas rondas de despidos que han afectado a equipos responsables de franquicias como Apex Legends, BioWare, Skate e incluso Battlefield 6, pese al buen rendimiento comercial de algunas de ellas. En contraste, Wilson recibió un bono de 8 millones de dólares por los resultados obtenidos por la compañía durante el último ejercicio fiscal.
Este artículo ha sido traducido de Kotaku US por Agustín Azcarate. Aquí podrás encontrar la versión original.