La representación y la diversidad podrían perder protagonismo en algunos de los videojuegos AAA de los próximos años. Al menos, esa es la previsión de Mark Darrah, antiguo director de la saga Dragon Age y uno de los veteranos más reconocidos de BioWare.
Darrah considera que la creciente presión ejercida por determinados sectores particularmente activos en redes sociales podría terminar influyendo en las decisiones creativas de los grandes estudios. Eso no significaría necesariamente eliminar personajes diversos, sino modificar la importancia que tienen dentro de las historias.
Su perspectiva resulta especialmente interesante por su trayectoria. Durante sus años en BioWare participó en franquicias que se caracterizaron precisamente por ofrecer amplias posibilidades de representación, relaciones y personajes con identidades muy diferentes.
La diversidad podría continuar, pero con personajes menos importantes
Darrah no espera que las grandes compañías eliminen completamente los elementos de diversidad e inclusión de sus producciones. En cambio, plantea un escenario mucho más gradual.
Un estudio podría, por ejemplo, mantener una cantidad similar de personajes diversos pero reducir su protagonismo, trasladándolos desde posiciones centrales de la historia hacia papeles secundarios.
De esa manera, determinados elementos continuarían formando parte del universo del juego, pero tendrían menos presencia durante la experiencia principal y, potencialmente, generarían menos exposición en las discusiones que se producen alrededor de cada lanzamiento.
El desarrollador cree que habrá estudios que mantendrán sus decisiones creativas pese a la controversia. Otros, sin embargo, podrían optar por modificar sus proyectos ante la presión externa.
“Creo que veremos menos de esto en los juegos más comerciales. Habrá estudios que digan: ‘No voy a retroceder’, y eso está bien. Pero algunos lo harán”, explicó Darrah.
Dragon Age lleva años en el centro de estas conversaciones
La opinión del desarrollador tiene un peso particular debido a la historia de Dragon Age.
Desde sus primeras entregas, la franquicia de BioWare incorporó personajes de diferentes orientaciones, identidades y orígenes, además de permitir al jugador desarrollar distintas relaciones románticas. Estas características terminaron convirtiéndose en una parte reconocible de la identidad de la saga.
Con el crecimiento de las redes sociales y la polarización de las conversaciones alrededor de los videojuegos, sin embargo, cuestiones relacionadas con representación, diversidad o inclusión han pasado a ocupar una posición mucho más visible durante el lanzamiento de determinadas producciones.
Eso puede generar una situación compleja para los grandes estudios. Los proyectos AAA necesitan inversiones cada vez mayores y buscan alcanzar audiencias masivas, por lo que cualquier elemento percibido internamente como un posible riesgo comercial puede terminar siendo evaluado durante el desarrollo.
Una predicción sobre la industria, no una tendencia confirmada
Es importante distinguir la opinión de Darrah de una decisión ya adoptada de manera generalizada por la industria.
El antiguo responsable de Dragon Age está realizando una predicción sobre cómo podrían reaccionar algunos estudios durante los próximos años, no confirmando que las principales editoras hayan acordado reducir la representación en sus videojuegos.
Tampoco existe una única posición entre los jugadores. Mientras algunos sectores cuestionan determinadas decisiones relacionadas con diversidad e inclusión, otros consideran importante que los videojuegos continúen ampliando los tipos de personajes e historias que representan.
La incógnita será comprobar cuánto peso tendrán esas discusiones en las decisiones creativas de compañías que invierten cientos de millones de dólares en sus mayores producciones.
Según Darrah, la diversidad probablemente no desaparecerá de los videojuegos AAA, pero podría hacerse menos visible en algunos de ellos. Y si su predicción termina cumpliéndose, uno de los cambios más significativos no estaría necesariamente en quién aparece en estos mundos, sino en quién recibe realmente un papel protagonista.