Todavía no tiene fecha de lanzamiento ni se encuentra entre los juegos más populares del momento, pero ya está generando un intenso debate en la comunidad de PC. No es por su propuesta de mundo abierto ni por su mezcla de géneros, sino por una decisión técnica que rompe con los estándares actuales y que podría obligar a muchos jugadores a replantearse la configuración de sus equipos.
Un proyecto de NCSoft que apunta muy alto desde el primer día
Aunque su nombre todavía no es demasiado conocido fuera de los seguidores de los juegos de PC, Cinder City se perfila como uno de los proyectos más ambiciosos de NCSoft, el estudio responsable de franquicias tan reconocidas como Guild Wars 2 y Lineage 2. La compañía surcoreana lleva varios años trabajando en esta nueva licencia con la intención de ofrecer una experiencia de mundo abierto que combine acción, exploración y una ambientación futurista muy marcada.
La propuesta reúne elementos que recuerdan a títulos como The Division, aunque incorpora una identidad propia gracias a una mezcla de escenarios ciberpunk, enfrentamientos contra zombis, enormes mechas y un sistema de habilidades ligado a implantes y armaduras cibernéticas. Todo ello busca ofrecer un estilo de combate dinámico y una progresión centrada en la personalización del personaje.
Sin embargo, lo que realmente ha colocado al juego en el centro de la conversación no ha sido su jugabilidad. La polémica surgió tras la reciente actualización de su ficha oficial en Steam, coincidiendo con la publicación de un nuevo tráiler. En esa actualización aparecieron por primera vez los requisitos oficiales para PC, y uno de ellos ha dejado desconcertados incluso a los usuarios más experimentados.
En el apartado recomendado, NCSoft solicita una NVIDIA GeForce RTX 4060, un Intel Core i7-12700 o un AMD Ryzen 7 7800X3D, especificaciones que encajan dentro de lo esperado para un gran lanzamiento de los próximos años. Sin embargo, junto a esos componentes aparece una exigencia completamente distinta: 64 GB de memoria RAM.
La sorpresa no termina ahí. Los requisitos mínimos también llaman la atención por su falta de equilibrio. El estudio considera suficiente una RTX 2060 con 6 GB de memoria gráfica, un Intel Core i5-10400 o un AMD Ryzen 5 3600, además de 50 GB de almacenamiento. Aun así, incluso con ese hardware relativamente accesible, el juego exige 32 GB de memoria RAM como requisito mínimo para ejecutarse.
Una exigencia sin precedentes que llega en el peor momento
La cifra resulta especialmente llamativa porque rompe con la tendencia que sigue actualmente la industria. Incluso algunos de los títulos técnicamente más avanzados del mercado continúan recomendando 16 GB de RAM para disfrutar de la experiencia en condiciones óptimas.
Producciones recientes como Forza Horizon 6, Death Stranding 2 o Crimson Desert mantienen esa referencia, mientras que simuladores extremadamente complejos como Microsoft Flight Simulator sitúan sus recomendaciones en 32 GB, una cantidad que hasta ahora parecía representar el techo para los videojuegos comerciales.
Eso convierte a Cinder City en uno de los casos más extremos vistos hasta la fecha. Apenas existen precedentes comparables dentro del mercado de PC, siendo Escape from Tarkov uno de los pocos ejemplos que también ha llegado a beneficiarse de configuraciones con cantidades muy elevadas de memoria.
Existe la posibilidad de que estos requisitos no sean definitivos y que NCSoft los haya publicado como una referencia provisional antes del lanzamiento. Sin embargo, esa teoría pierde fuerza si se tiene en cuenta que la información fue actualizada recientemente junto al nuevo material promocional del juego, lo que hace pensar que las especificaciones reflejan, al menos por ahora, las necesidades reales del proyecto.
La situación también coincide con un contexto especialmente complicado para quienes juegan en PC. Desde 2025, el precio de la memoria RAM ha experimentado un aumento constante, haciendo que configurar un equipo con 64 GB, tanto en plataformas DDR4 como DDR5, pueda alcanzar fácilmente un coste cercano a los 900 euros, dependiendo del mercado y de la disponibilidad de los módulos.
A este escenario se suma la investigación y la demanda presentada contra Samsung Electronics, SK Hynix y Micron Technology, compañías acusadas de haber manipulado el suministro y los precios de la memoria para favorecer el incremento de los costes. Mientras ese proceso continúa su curso, la inesperada decisión de NCSoft vuelve a poner el foco sobre un componente que, hasta hace poco, parecía lejos de convertirse en un factor decisivo para disfrutar de los grandes lanzamientos en PC.