El creador de Thief y System Shock, Warren Spector, regresó a la escena con Thick As Thieves, un juego cooperativo con claras conexiones a los simuladores inmersivos que marcaron su trayectoria. Sin embargo, pese a su reducido precio de lanzamiento, la propuesta no logró reunir la comunidad de jugadores que Spector y OtherSide Entertainment esperaban. Ahora, el estudio ha anunciado el fin del soporte para el juego, mientras que la continuidad del acceso a los servidores sigue siendo incierta.
«Compañeros ladrones, hoy quiero hablarles sobre el futuro», escribe el director Jeff Hickman en la actualización más reciente. «Trabajar en la industria de los videojuegos puede ser, en ocasiones, una experiencia maravillosa y, en otras, profundamente desalentadora. Como muchos ya saben, OtherSide Entertainment ha perdido a gran parte de su querido equipo y solo queda un grupo muy reducido de desarrolladores. Esto significa que Thick As Thieves no recibirá más actualizaciones de contenido. Para ser sinceros, este no es el desenlace que ninguno de nosotros deseaba, pero debemos afrontar la realidad de que seguir desarrollando contenido adicional, nuevos modos y sistemas ya no es una opción viable.»
Thick As Thieves debutó a finales de mayo. Aunque comparte numerosos elementos con los aclamados juegos de Thief creados por Warren Spector, esta propuesta cooperativa centrada en el robo apostó por un diseño mucho más contenido. Los medidores de ruido y el sigilo regresan, pero los escenarios amplios y unos enemigos poco desafiantes hacen que la experiencia resulte bastante menos intensa. Combinado con su bajo precio, Thick As Thieves parece orientado a un público más amplio y familiar, un enfoque que Spector conoce bien gracias a su trabajo en la saga Epic Mickey. Se trata de un nicho interesante dentro del mercado actual, aunque todo apunta a que la editora no consiguió transmitir ese mensaje de forma efectiva.
El estudio OtherSide Entertainment sufrió una importante ronda de despidos apenas un mes después del lanzamiento. Según informó PC Gamer, la plantilla quedó reducida a menos de diez empleados. En la actualización más reciente, el equipo restante y la editora Megabit aseguran que buscarán una forma de mantener el juego operativo, adaptándolo para que funcione mediante servidores peer-to-peer administrados por la comunidad en caso de que los servidores oficiales dejen de estar disponibles. Además, el comunicado aclara que el modo para un jugador no se verá afectado, aunque el título nunca fue diseñado pensando principalmente en esa modalidad.
Incluso con equipos de desarrollo de gran prestigio detrás, los juegos en línea y los títulos como servicio atraviesan uno de sus momentos más complicados. Lo que hace una década era la gran apuesta de la industria ahora enfrenta un intenso escrutinio por parte de los jugadores, especialmente tras el costoso fracaso de Concord, el proyecto multijugador de Sony. Un éxito puede garantizar ingresos durante años, pero la dependencia de una base de usuarios activa desde el primer día también eleva enormemente el riesgo de fracaso.
Aunque Thick As Thieves era una producción mucho más modesta que otros lanzamientos del género, no ha logrado escapar a esa realidad. Su recorrido terminará antes de lo esperado y, salvo que la comunidad consiga mantenerlo con vida mediante servidores peer-to-peer, el juego acabará desapareciendo silenciosamente.
Este artículo ha sido traducido de Kotaku US por Agustín Azcarate. Aquí podrás encontrar la versión original.