Durante más de una década, G.I. Joe ha permanecido lejos de los focos tras varios intentos de relanzar la saga sin el éxito esperado. Sin embargo, el panorama podría estar a punto de cambiar. El nuevo proyecto cinematográfico ya empieza a tomar forma y sus responsables han compartido información inédita que permite imaginar cómo será el regreso de una de las franquicias de acción más conocidas del cine y la cultura popular.
El nuevo proyecto ya está en marcha y promete recuperar la esencia de la franquicia
Después de varios años de incertidumbre, la próxima película de G.I. Joe empieza a mostrar avances concretos. El encargado del guion, Danny McBride, ha revelado que el libreto ya está completamente terminado y que la recepción por parte de Paramount ha sido muy positiva, un paso importante para que la producción pueda iniciar su siguiente fase.
Durante una entrevista concedida al pódcast Happy, Sad, Confused, el guionista explicó que el estudio ya trabaja en la búsqueda del reparto principal y que existen conversaciones con varios intérpretes de primer nivel para dar vida a los personajes más importantes de la historia. Si el calendario previsto se mantiene sin cambios, el rodaje comenzará el próximo año.
Uno de los aspectos más llamativos es que McBride ha querido despejar una de las principales dudas que rodeaban al proyecto. Pese a que su trayectoria está muy ligada a la comedia, asegura que esta producción no seguirá ese camino. La intención pasa por ofrecer una película centrada en la acción, el suspense y la aventura, respetando el espíritu clásico de la licencia.
La historia estará protagonizada por Duke junto a un grupo de soldados de élite que deberán enfrentarse a una amenaza oculta en Springfield, una ciudad aparentemente normal que, según adelanta el propio argumento, se encuentra bajo el control secreto de Cobra. Ese escenario será el punto de partida de una trama que buscará recuperar el enfrentamiento clásico entre ambos bandos.
McBride también confesó que antes de hacerse cargo del proyecto había propuesto desarrollar una película centrada exclusivamente en los Dreadnoks, uno de los grupos más conocidos del universo G.I. Joe. Sin embargo, desde Paramount le plantearon un objetivo mucho mayor: liderar el regreso oficial de la franquicia con una nueva película destinada a relanzar la propiedad intelectual en la gran pantalla.
Un nuevo comienzo tras años de intentos fallidos
La elección de Danny McBride no resulta casual. El guionista ya trabajó anteriormente junto al director David Gordon Green en la última trilogía de Halloween, una etapa que dividió a los seguidores de la saga, aunque también consiguió revitalizar una franquicia que parecía agotada.

Durante la misma entrevista, McBride recordó que tanto él como Green afrontaron la película de 2018 con la intención de realizar un slasher clásico que conectara con el gran público. Sin embargo, cuando llegaron las secuelas decidieron aprovechar la mayor libertad creativa para experimentar con nuevas ideas, aun siendo conscientes de que no todas serían bien recibidas por los aficionados.
El guionista explicó que uno de los mayores desafíos dentro del género consiste en evitar caer en la repetición, motivo por el que defendió la necesidad de introducir cambios que mantuvieran frescas las nuevas entregas. Esa filosofía creativa podría influir también en la nueva etapa de G.I. Joe, aunque todo apunta a que el equilibrio entre innovación y fidelidad al material original será mucho mayor.
Por el momento no se ha confirmado si esta película estará conectada con el universo cinematográfico de Transformers. La posibilidad existe desde que una de las escenas finales de la última entrega de acción real insinuó un futuro crossover entre ambas franquicias, aunque el proyecto nunca llegó a concretarse públicamente.
Si la producción mantiene el calendario previsto, la película podría estrenarse en 2028, marcando el regreso de G.I. Joe a los cines quince años después de G.I. Joe: Retaliation, estrenada en 2013. Aquella secuela no logró convencer ni a la crítica ni a buena parte del público, mientras que Snake Eyes, lanzada en 2021 como intento de reiniciar la saga desde otro enfoque, tampoco consiguió el éxito esperado en taquilla.
Precisamente por ese historial irregular, Paramount parece decidida a abordar esta nueva etapa con mayor cuidado. Las primeras declaraciones de McBride reflejan una apuesta por recuperar la identidad clásica de G.I. Joe sin renunciar a ofrecer una producción más sólida y ambiciosa. Todavía quedan numerosos detalles por descubrir, pero todo indica que el legendario enfrentamiento entre los Joes y Cobra volverá a convertirse en uno de los grandes proyectos de acción de los próximos años.