Después de una década convirtiendo la tranquilidad de un oso en un auténtico caos, los lemmings ahora tienen una nueva misión: enfrentarse entre ellos para conseguir el preciado bote de crema de untar de Grizzy. La fórmula abandona las historias tradicionales de la serie para convertirse en una colección de desafíos rápidos, absurdos y fáciles de entender, con una particularidad que marcará la experiencia desde el primer momento.
Una fiesta de minijuegos diseñada para compartir sofá
El universo de Grizzy y los Lemmings llega por primera vez a las consolas con una propuesta que apuesta directamente por las partidas locales. La idea es sencilla: reunir hasta cuatro jugadores en una misma habitación y enfrentarlos en pruebas de reflejos, velocidad, precisión y cooperación, sin necesidad de conectarse a Internet ni competir contra desconocidos.
El juego ya está disponible en Nintendo Switch, PlayStation 5, Xbox Series X|S y PC a través de Steam y Epic Games Store. Su precio de lanzamiento es de 39,99 euros y la experiencia está preparada para funcionar en 30 idiomas, una decisión que encaja con el carácter internacional de una franquicia que lleva años llegando a numerosos mercados.
La estructura incluye 50 minijuegos repartidos entre seis modos diferentes y cinco tableros inspirados directamente en los escenarios de la serie. Entre ellos aparecen la Casa del Guardabosques, la Carretera de Nutty Hill, la Mina de Diamantes, la Fábrica de Yummy y la Base Lunar. Cada tablero funciona como escenario para una sucesión de pruebas en las que los jugadores tendrán que reaccionar rápidamente y aprovechar cualquier oportunidad para adelantarse a sus rivales.
La accesibilidad es uno de los elementos más importantes. La propia serie se caracteriza por no utilizar diálogos, y esa filosofía se traslada al videojuego mediante explicaciones visuales basadas en imágenes e iconos. De esta manera, las reglas de cada desafío pueden entenderse rápidamente sin necesidad de largas instrucciones.
El resultado busca que cualquiera pueda incorporarse a una partida, incluso aunque nunca haya jugado antes. La duración de las pruebas también ayuda a mantener un ritmo constante: cuando termina un minijuego, apenas hay tiempo para relajarse antes de descubrir cuál será el siguiente reto.
El bote de Yummy será el premio que todos quieren conseguir
Aunque la variedad de pruebas es amplia, existe un elemento que conecta buena parte de la experiencia: los jugadores controlan a distintos Lemmings que compiten por hacerse con la comida favorita de Grizzy. El problema es que el enorme oso no está dispuesto a permitir que nadie se acerque tranquilamente a su nevera.
En uno de los desafíos, por ejemplo, será necesario detener el avance del oso lanzándole su propia comida. En otro, los Lemmings tendrán que aproximarse sigilosamente mientras Grizzy permanece de espaldas, intentando evitar que los descubra cuando se gire. La propuesta utiliza así situaciones reconocibles de la serie y las transforma en pequeñas pruebas competitivas.
También habrá espacio para destruir estructuras, recoger recompensas antes que los demás o participar en carreras donde los obstáculos pueden cambiar el resultado en cuestión de segundos. Los karts, los potenciadores y hasta un oso colocado en medio del recorrido forman parte de una fórmula que busca que las partidas sean fáciles de comenzar y difíciles de predecir.
Entre los ejemplos anunciados aparecen pruebas como Fridge Frenzy, Freeze or Fry!, Smash Castle, Launch Party, Drift Rush y Cluck Rush. Son solo una muestra de los 50 minijuegos incluidos en el lanzamiento, que combinan acción, reflejos, ritmo y cooperación para evitar que las partidas se sientan demasiado repetitivas.
La progresión también incluye elementos coleccionables. El título cuenta con 40 personajes diferentes y 32 de ellos pueden desbloquearse simplemente jugando. La variedad va desde diseños temáticos como el Lemming pirata hasta otros inspirados en animales, entre ellos el Lemming pingüino. A esto se suman 150 pegatinas destinadas a quienes quieran completar todo el contenido disponible.
Otro detalle importante es que no hace falta reunir a cuatro personas para disfrutar de las partidas. Los espacios que queden libres pueden ser ocupados por rivales controlados por el propio juego, por lo que una persona puede enfrentarse a una partida completa sin necesitar un grupo previamente organizado.
Una propuesta familiar que renuncia al multijugador online
La decisión más particular del proyecto aparece precisamente en la forma de jugar con otras personas. La experiencia está diseñada exclusivamente para el multijugador local y no incorpora partidas online, chat ni interacción con desconocidos. No se trata de una limitación accidental, sino de una elección orientada a mantener el foco en las reuniones familiares y las partidas entre amigos.
La clasificación PEGI 3 también refleja ese enfoque. La intención es ofrecer una experiencia accesible para diferentes edades, con reglas sencillas y desafíos que puedan entenderse rápidamente. En lugar de depender de sistemas competitivos complejos, la diversión procede de la reacción inmediata ante cada situación y de las pequeñas rivalidades que pueden surgir alrededor del sofá.
La producción corre a cargo de Balio Studio, un equipo independiente fundado en Mons por los hermanos Massimo, Frédéric y Adriano Baglio. El estudio cuenta actualmente con quince integrantes y esta propuesta representa su primer lanzamiento publicado directamente por la compañía.
HARI, el estudio francés responsable de la serie de animación, también participa en el proyecto. La colaboración permite trasladar al videojuego los escenarios, personajes y situaciones que han definido a la franquicia durante sus diez años de trayectoria.
El lanzamiento, además, no será necesariamente el punto final del contenido. El estudio ha confirmado que prepara actualizaciones gratuitas posteriores con nuevos minijuegos, por lo que la cantidad de pruebas podría aumentar con el tiempo sin necesidad de adquirir una nueva versión del juego.
La propuesta ya está disponible en Nintendo Switch, PlayStation 5, Xbox Series X|S y PC. Más que intentar convertir la serie en una experiencia de acción tradicional, el proyecto apuesta por algo mucho más directo: partidas cortas, reglas fáciles de entender y suficientes situaciones caóticas como para que cada ronda pueda terminar de una manera diferente.
Con 50 minijuegos, cinco tableros, decenas de personajes y soporte para hasta cuatro jugadores en la misma habitación, la fórmula tiene un objetivo muy claro: que nadie tenga que explicar demasiado antes de empezar. Solo hace falta elegir un Lemming, preparar los mandos y descubrir quién consigue quedarse con el premio antes de que el caos vuelva a empezar.