Mucho antes de GTA 5 y GTA 6, Rockstar contempló la posibilidad de llevar una entrega de Grand Theft Auto hasta Japón. El proyecto conocido como GTA: Tokyo nunca llegó a producción, pero nuevos detalles revelados por un antiguo desarrollador muestran que la idea fue discutida con mayor seriedad que otras localizaciones internacionales consideradas por la compañía.

La información procede de Obbe Vermeij, antiguo director técnico de Rockstar North que trabajó en GTA 3, Vice City, San Andreas y GTA 4. Durante una entrevista con Thunderpick, el desarrollador recordó cómo se planteó el proyecto y qué modelo de producción pretendía utilizar Rockstar.

Tokio no fue la única ciudad considerada. En aquella época también se discutieron lugares como Río de Janeiro, Moscú, Estambul, Londres y París, pero Vermeij describe la propuesta japonesa como la idea “más seria” entre ellas.

El proyecto incluso tenía una dirección inicial: en lugar de reinventar completamente la franquicia, GTA: Tokyo habría seguido una estructura similar a GTA 3, aunque con algunas diferencias relacionadas con su nueva ambientación.

GTA: Tokyo habría seguido la fórmula de GTA 3

Según Vermeij, la iniciativa estaba siendo impulsada principalmente desde las oficinas de Rockstar en Nueva York.

La intención era desarrollar un juego reconocible como Grand Theft Auto utilizando como referencia la estructura de GTA 3, que en aquel momento representaba una etapa todavía relativamente reciente para la fórmula tridimensional de la serie.

Uno de los cambios que Vermeij recuerda estaba directamente relacionado con Japón.

Las espadas samurái iban a tener un papel importante”, explicó el antiguo desarrollador.

La posibilidad de un Grand Theft Auto ambientado en Tokio llegó incluso al terreno comercial. En 2003, Take-Two Interactive presentó en Estados Unidos una solicitud de registro para la marca Grand Theft Auto: Tokyo, junto con otras denominaciones como GTA: Sin City y GTA: Bogota.

Sin embargo, Rockstar North no iba a encargarse directamente de desarrollar el proyecto.

La compañía tenía pensado utilizar un modelo parecido al que posteriormente empleó para el desarrollo de Bully: entregar tecnología y código de Rockstar a otro estudio para que ese equipo pudiera construir su propio proyecto sobre esas herramientas.

En el caso de GTA: Tokyo, el plan era trabajar con un estudio japonés.

Rockstar quería que un estudio de Japón desarrollara el juego

Vermeij explicó que Rockstar pretendía proporcionar su tecnología al equipo seleccionado, incluyendo herramientas relacionadas con el motor RenderWare, para que el estudio japonés pudiera liderar el desarrollo.

El antiguo director técnico comparó la estrategia con la relación entre Rockstar North y la recién formada Rockstar Vancouver durante el desarrollo de Bully. North proporcionó tecnología y código para ayudar al nuevo estudio a comenzar, y después el equipo de Vancouver continuó desarrollando su propio juego.

GTA: Tokyo habría seguido una estructura similar.

La elección de un desarrollador japonés tampoco respondía únicamente a una decisión de producción. Según Vermeij, Rockstar consideraba que un estudio local podría representar mejor las referencias culturales japonesas, desarrollar una propuesta propia dentro de la franquicia y posteriormente llevarla al público occidental.

El proyecto, sin embargo, nunca alcanzó esa etapa.

Los contratos nunca se firmaron”, explicó Vermeij, señalando que la propuesta no llegó al punto en el que el estudio japonés comenzara efectivamente el desarrollo.

El antiguo empleado también recuerda al cofundador de Rockstar Sam Houser visitando el estudio North y hablando sobre GTA: Tokyo, aunque señala que el productor Leslie Benzies estaba involucrado de manera más directa con la propuesta.

Vermeij también descartó que la presencia de la Yakuza en GTA 3 hubiera sido la razón detrás de la idea. Según su relato, no existían planes para trasladar aquellos personajes o esa historia hasta Japón.

Un GTA ambientado en Tokio sería más difícil de plantear actualmente

Vermeij considera que realizar actualmente un experimento como GTA: Tokyo sería considerablemente más complicado.

Su explicación se relaciona con la escala que ha alcanzado el desarrollo de Grand Theft Auto. Los proyectos de principios de los años 2000 eran más pequeños en comparación con las producciones posteriores de Rockstar, cuyos ciclos de desarrollo se han vuelto progresivamente más largos y costosos.

Desde su perspectiva, ese crecimiento podría hacer que una ambientación fuera de Estados Unidos sea percibida internamente como un riesgo innecesario.

La fuente menciona como referencia que el desarrollo de GTA 5 ha sido estimado en aproximadamente 137 millones de dólares, sin contabilizar el trabajo realizado después de su lanzamiento.

También señala estimaciones que sitúan el presupuesto de GTA 6 alrededor de diez veces por encima de esa cifra, aunque no se trata de un presupuesto confirmado oficialmente por Rockstar.

Las declaraciones de Vermeij permiten reconstruir mejor hasta dónde llegó realmente GTA: Tokyo. Existió una propuesta, Take-Two registró la marca en 2003 y Rockstar estudió un modelo mediante el cual un desarrollador japonés recibiría su tecnología para encargarse del proyecto.

Pero el punto decisivo nunca llegó: los contratos no fueron firmados y GTA: Tokyo no entró en producción.

Lo que quedó fue una de las ideas internacionales más desarrolladas que Rockstar consideró durante aquella etapa de la franquicia y una imagen de cómo podría haber sido un Grand Theft Auto muy diferente: construido sobre la fórmula de GTA 3, desarrollado desde Japón y con las espadas samurái desempeñando un papel importante.

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