Roblox se ha convertido en una de las plataformas de videojuegos más populares del planeta gracias a su inmenso catálogo de experiencias creadas por la comunidad. Sin embargo, tras su apariencia colorida y accesible, crece una preocupación que cada vez reúne más voces de expertos, investigadores y familias. Lo que para muchos niños comienza como un simple juego podría estar favoreciendo conductas relacionadas con la ansiedad, el gasto compulsivo y la búsqueda constante de recompensas aleatorias.
Las mecánicas de recompensa de algunos juegos de Roblox están encendiendo todas las alarmas
Con más de 380 millones de usuarios mensuales, Roblox es uno de los mayores ecosistemas de entretenimiento digital del mundo. Cada semana llegan nuevas experiencias desarrolladas por la comunidad, pero no todas persiguen únicamente divertir. Según un amplio reportaje publicado por The Atlantic, una parte de estos juegos ha sido diseñada para maximizar el tiempo de permanencia y aumentar las probabilidades de que los jugadores gasten dinero real.
El reportaje recopila testimonios de familias que describen cambios drásticos en el comportamiento de sus hijos. Uno de los casos más llamativos es el de Peter Galassi, un padre que descubrió que su hijo se despertaba de madrugada para participar en eventos temporales que ofrecían recompensas limitadas. El menor esperaba conseguir objetos virtuales extremadamente difíciles de obtener, aunque la posibilidad de éxito fuera mínima.
Con el paso del tiempo, la situación fue empeorando. El niño comenzó a frustrarse cuando las cajas de botín no contenían el premio esperado, lloraba al comparar su suerte con la de otros jugadores y reaccionaba con ira al enfrentarse a usuarios que habían pagado ventajas dentro del juego. Según el relato de su padre, llegó incluso a romper varias tabletas durante episodios de frustración.
Galassi explica que antes de permitirle jugar investigó la plataforma por su cuenta. Su impresión inicial fue que Roblox ofrecía juegos simples y con gráficos modestos, por lo que no percibió ningún riesgo especial. Sin embargo, lo que desconocía era que muchas de esas experiencias utilizan estrategias de diseño conocidas como patrones oscuros, pensadas para explotar el miedo a perder oportunidades, conocido como FOMO (Fear of Missing Out), y mantener a los jugadores conectados durante más tiempo.
Aunque Roblox alberga miles de experiencias completamente inocuas y educativas, especialistas consultados por The Atlantic sostienen que existe un número considerable de títulos que emplean sistemas de recompensas aleatorias muy similares a los utilizados por la industria del juego de azar.
Psicólogos advierten que los menores son especialmente vulnerables a este tipo de sistemas
El funcionamiento de muchas cajas de botín se basa en recompensas impredecibles. El jugador nunca sabe cuándo obtendrá el objeto más valioso, lo que genera una expectativa constante que incentiva seguir jugando o realizar nuevas compras.
Anthony Vaccaro, psicólogo de la Universidad de Carolina del Norte, explica que los seres humanos han evolucionado mostrando una fuerte atracción por las recompensas variables. En la naturaleza, este comportamiento favorecía la exploración y la búsqueda de recursos, pero trasladado al entorno digital puede convertirse en un mecanismo muy eficaz para mantener la atención durante largos periodos.
A esta explicación se suma Marc Potenza, psiquiatra e investigador especializado en ludopatía de la Universidad de Yale. El experto sostiene que los adolescentes presentan una mayor vulnerabilidad porque las regiones cerebrales relacionadas con la recompensa maduran antes que aquellas responsables del autocontrol y la toma de decisiones.
Diversos estudios respaldan estas preocupaciones. Una investigación publicada en 2023 observó que los jóvenes que interactuaban con videojuegos que incorporaban cajas de botín mostraban una mayor predisposición a participar posteriormente en actividades de apuestas, en comparación con quienes no utilizaban este tipo de mecánicas.
Anna Lembke, profesora y directora médica de Medicina de las Adicciones en la Facultad de Medicina de Stanford, considera que el patrón resulta coherente con otras formas de dependencia. La especialista recuerda que una exposición temprana a determinados estímulos aumenta el riesgo de desarrollar comportamientos adictivos más adelante, por lo que cree razonable pensar que algo similar podría ocurrir con los sistemas de recompensa propios de algunos videojuegos.
El modelo de negocio de Roblox también está siendo cuestionado por los especialistas
Las críticas no se dirigen únicamente a los desarrolladores individuales. Varios expertos consideran que el propio modelo económico de Roblox favorece la aparición de este tipo de experiencias.
La plataforma obtiene una parte importante de los ingresos generados por las compras realizadas dentro de los juegos creados por los usuarios. Esto provoca que algunos desarrolladores diseñen sistemas orientados a maximizar el gasto mediante recompensas aleatorias, pases de pago o ventajas exclusivas para quienes invierten dinero.

Mientras tanto, la regulación continúa avanzando con lentitud. Algunos países europeos ya han debatido o aplicado restricciones relacionadas con las cajas de botín, pero gran parte de la legislación vigente, especialmente en Estados Unidos, fue elaborada antes de la expansión de este tipo de modelos digitales y no contempla muchas de sus particularidades.
Por su parte, Roblox Corporation defiende que únicamente una pequeña parte de sus usuarios realiza compras dentro de la plataforma y recuerda que dispone de políticas contra la representación de juegos de azar, además de nuevas funciones de control parental para cuentas infantiles.
Sin embargo, las críticas no se han detenido. La compañía también atraviesa un momento complicado desde el punto de vista financiero después de presentar unos resultados por debajo de las expectativas del mercado, algo que provocó una importante caída de sus acciones. Al mismo tiempo, continúa enfrentándose a cuestionamientos sobre si las medidas actuales son suficientes para proteger a millones de menores que acceden diariamente a experiencias creadas por terceros.
Para muchos especialistas, la tecnología por sí sola difícilmente resolverá el problema. Mientras las plataformas continúen creciendo y los sistemas de recompensa aleatoria sigan formando parte de numerosos videojuegos, la supervisión familiar y una mayor educación digital seguirán siendo herramientas fundamentales para reducir los riesgos asociados a estas prácticas.