Probopass

Literalmente, no hay nada bueno en Probopass. Probopass, la evolución del casi tan malo Nosepass, parece el intento de un generador de imágenes de IA de meter tantos estereotipos ofensivos como sea posible en una sola criatura.
Esta monstruosidad tiene cuatro narices, una de ellas ridículamente grande y roja en el frente, debajo de la cual se encuentra una colección de limaduras de hierro en forma de bigote.
Las entradas de la Pokédex nos informan que también es un dolor de cabeza colosal, ya que “irradia un campo magnético tan poderoso que los aparatos eléctricos cercanos se vuelven inutilizables”. Genial, gracias Probopass.
También es un idiota. Según Pokémon Ultrasol“Aunque puede controlar sus unidades conocidas como Mini-Narices, a veces se pierden y no regresan”.