Durante años, el baloncesto y los videojuegos caminaron en paralelo. Compartían público, estética y cultura urbana, pero rara vez se mezclaban de verdad. El ecosistema phygital quiere cambiar precisamente eso. Y ahora acaba de dar uno de sus movimientos más importantes de cara a los Games of the Future 2026.
La organización confirmó oficialmente que 3on3 Freestyle, desarrollado y publicado por Joycity, será el videojuego utilizado en la disciplina de Phygital Basketball durante el evento que se celebrará en Astana, Kazajistán, entre el 29 de julio y el 9 de agosto de 2026. El torneo específico de baloncesto híbrido se disputará del 29 de julio al 3 de agosto y contará con una bolsa de premios de US$400.000.
No es una elección casual. Dentro del universo de los juegos de street basketball, 3on3 Freestyle lleva años construyendo una comunidad global muy activa gracias a su ritmo rápido, su identidad urbana y un formato pensado para el juego competitivo. En GOTF, sin embargo, el título deja de ser únicamente un videojuego: pasa a convertirse en la mitad de una competición híbrida donde el resultado final depende tanto de lo que ocurre en pantalla como de lo que sucede en la cancha.
Cómo funciona realmente Phygital Basketball en los Games of the Future

La mecánica del formato phygital sigue siendo una de las cosas más llamativas del torneo. Primero, los equipos juegan la fase digital utilizando 3on3 Freestyle. El marcador obtenido allí no desaparece: se traslada directamente al partido físico posterior.
Después llega la segunda parte. Los jugadores pasan de los mandos al parquet para disputar un enfrentamiento real de baloncesto 2v2. El resultado acumulado entre videojuego y cancha determina al ganador final. Es decir, no basta con dominar solo una disciplina. Para aspirar al título hay que rendir al máximo tanto en el entorno digital como en el físico.
Y precisamente ahí está el corazón del movimiento phygital. No se trata simplemente de mezclar eSports y deporte tradicional como un espectáculo visual. La idea es construir una nueva categoría competitiva donde ambas habilidades formen parte de una misma identidad atlética.
William Al-Badeesh, responsable de Publisher Relations & IP Licensing en Phygital International, resumió esa filosofía durante el anuncio oficial: el objetivo es construir una plataforma global capaz de unir deporte, gaming y entretenimiento bajo un mismo ecosistema competitivo.
Astana se prepara para uno de los torneos híbridos más importantes del año
La competición se disputará en el Athletics Sports Complex “Qazaqstan”, una arena certificada por la IAAF con capacidad para 7.000 espectadores. Y aunque todavía faltan meses para el inicio del evento, el cuadro competitivo ya empieza a tomar forma.
Entre los equipos clasificados directamente aparecen nombres como Team Apex (Sudáfrica), Dangerous (Montenegro) y Pepesqueros A (Guatemala). También regresarán organizaciones importantes del circuito phygital, incluyendo a PBC Astana, tercer lugar en Abu Dhabi 2025, y a los actuales campeones, LIGA PRO TEAM.
Las últimas plazas se decidirán durante el Phygital Contenders 2026 Astana, torneo clasificatorio que reunirá clubes de Argentina, España, Pakistán, Turquía y otros países entre el 10 y el 13 de junio en el Ushkempirov Martial Arts Palace.
Lo interesante es que Phygital Basketball se está convirtiendo rápidamente en una de las disciplinas más fáciles de entender para el público general. El formato combina la lógica inmediata del marcador digital con la intensidad física del streetball real, generando partidos mucho más dinámicos y fáciles de seguir incluso para espectadores que nunca consumieron eSports.
Y esa mezcla parece estar funcionando. La edición Abu Dhabi 2025 generó cerca de 849 millones de visualizaciones entre plataformas digitales, televisión, streamers comunitarios y redes sociales. Una cifra enorme para un ecosistema competitivo que todavía está construyendo su identidad global.
Ahora, con Astana 2026 en el horizonte y 3on3 Freestyle nuevamente como pieza central, Phygital Basketball busca consolidarse definitivamente como uno de los pilares del deporte híbrido internacional.